
Carlos Sainz acogió con resignación la avería mecánica que le retrasó del cuarto al séptimo puesto final en el Rally de Catalunya: Ha sido una pena, pero en carrera a veces suceden cosas difíciles de entender.
El último tramo marchaba bien para el piloto madrileño, ya que mantenía a raya a Solberg y Duval, los dos hombres que querían arrebatarle el cuarto puesto. Pero a falta de diez kilómetros para completar el recorrido, su coche se le paró. No sé exactamente qué ha pasado. Ha debido ser un problema eléctrico, se habrá mojado alguna pieza. Se me ha ocurrido pedir a los espectadores que me empujasen y hemos conseguido arrancar el coche, contaba Sainz. Ya estoy acostumbrado a estos contratiempos. Hemos perdido unos puntos importantes, pero son cosas que pasan, continuaba diciendo el piloto de Citroën. Su trayectoria a lo largo del rally fue de más a menos. La primera jornada resultó muy positiva -acabó segundo detrás de su compañero de equipo Loeb-, la segunda no tanto, ya que bajó hasta el cuarto lugar, y el domingo trajo la avería mecánica y la consiguiente pérdida de puntos.