El GLP (gas licuado de petróleo) es la alternativa energética óptima, para suplir un gran número de necesidades, tanto en el ámbito domestico, comercial e industrial, pues nos provee de un combustible limpio, disminuyendo de esta manera los costos en mantenimiento e impidiendo la contaminación de los productos finales y el medio ambiente.
La comercialización del Gas Licuado de Petróleo (GLP) se inicia en el Ecuador a partir de 1956 convirtiéndose pronto en un producto de gran consumo.
El Estado asumió en el año 1973 la responsabilidad de comercializar el GLP, responsabilidad que hoy mantiene a través de Petrocomercial que proporciona el producto a las compañías comercializadoras, lo que hace que el precio esté fuertemente subvencionado por el aparato estatal.