Receptes de cuina, alimentació i nutrició, col•leccionisme, calefacció, bricolatge, mobles... Repsol.com

Repsol YPF

Logo Repsol
Casa i llar Habitatge

Ruta

Soc a: Inici > ... > Habitatge > Reportatges > Manteniment de l'habitatge
Aparcamientos robotizados

El estacionamiento de los vehículos es un grave problema actual que afecta prácticamente a todas las capitales españolas, y en especial a las grandes urbes, como Madrid, Barcelona y Valencia. Entre las soluciones que se manejan para resolverlo, está la apuesta por los aparcamientos robotizados.

Esta fórmula, que se aplica con éxito en Madrid, Barcelona y Valencia y de la cual existen proyectos en Córdoba y Burgos, entre otras ciudades españolas, consiste en aparcamientos automatizados con los que se ahorra el espacio al máximo, ya que donde se colocaría un coche, según la distribución de un parking convencional, se sitúan tres a diferentes alturas, pero ocupando una misma plaza de las tradicionales. Un robot se encarga de depositar los vehículos en los lugares correspondientes. 

El usuario deja el coche en una cabina, tras activar su apertura con una tarjeta chip, una llave o un mando a distancia. Desciende del vehículo y vuelve a pasar el dispositivo identificador por la pantalla de control para que se cierre la puerta de la cabina. A continuación, un escáner realiza una lectura rápida de los datos necesarios (medidas del vehículo) y tiempo de estacionamiento (una información que habrá facilitado el conductor a través de su tarjeta), y a partir de ahí, se pone en marcha el robot que deposita el coche en uno u otro espacio, en virtud de las necesidades apuntadas. Si el usuario va a retirar el coche en breve, la máquina lo coloca cerca de la salida. El funcionamiento de recogida es parecido al de entrega: El conductor pasa la tarjeta chip por el mecanismo de control y acto seguido el robot retira el coche de su punto de estacionamiento y lo traslada a la cabina, una acción que abre automáticamente la puerta de la misma para que el usuario entre en ella y pueda llevarse el coche.

El porcentaje de riesgo de que el vehículo quede atrapado en el garaje es prácticamente nulo. Aunque podría ocurrir lo que sucedió en un aparcamiento de Nueva Jersey hace un par de años. Los coches permanecieron encerrados en el parking porque había caducado la licencia del software que controlaba los procesos de gestión. Finalmente, se comprobó que la empresa de informática encargada de estos sistemas había actuado de mala fe, ya que mantenía una relación problemática con la compañía propietaria del aparcamiento. 

Ventajas 

El parecido de estos sistemas de almacenaje con una lata de conservas es bastante acertado. No sólo por la imagen que proyectan sino por las características de ambos elementos. La lata mantiene el alimento en condiciones óptimas de consumo durante bastante tiempo, a través de la incorporación de una serie de ingredientes que facilitan la perfecta conservación del producto. En el interior de los aparcamientos robotizados, los vehículos están protegidos por una “atmósfera” artificial, sin apenas luz  a una temperatura constante de unos 18 grados. Un “microclima” idóneo para los coches, según apuntan varios fabricantes que han implantado con éxito algunas plataformas robotizadas en Madrid y Barcelona. 

Otras ventajas de esta innovadora propuesta, además de solucionar de forma inteligente el problema del estacionamiento en las ciudades y de contribuir al dinamismo de la conducción en las mismas (al proporcionar un lugar a todos esos coches apilados en doble fila) son: Ahorro de tiempo al usuario en la tarea de estacionar, pues ya no tiene que ocuparse de maniobrar por los niveles de los garajes convencionales hasta encontrar una plaza (la duración de este proceso con el parking automático no supera los tres minutos); se elimina la entrada de intrusos en el garaje, ya que sólo accede al mismo el personal de mantenimiento; se evita la sensación de miedo que pueda tener el conductor al deambular por las espaciosas y vacías plantas subterráneas en el aparcamiento tradicional; y se reducen completamente las rozaduras y abollones en los vehículos. 


Si se apunta como desventaja la desprotección que pudiera sentir el ciudadano al tratar con autómatas, las empresas constructoras subrayan que esa apreciación es errónea, ya que estos sistemas incorporan dispositivos de seguridad y de emergencia durante las 24 horas. Ante cualquier complicación, el usuario puede activar estos botones de alerta y en un plazo breve, aparecerán los operarios para resolver el problema. Además, desde la central de mantenimiento de la empresa, se realizan chequeos y revisiones de las estructuras y sistemas de forma regular y preventiva. 

 

Artículos relacionados

Instalaciones eléctricas en perfecto estado

Seguridad en las fachadas
23 de gener de 2008


Lo + leído

Accés a Confiança en línia

Nota informativa: Traducció de l'original en castellà. En cas de qualsevol discrepància, prevaldrà la versió en castellà.