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Crepes, rellenas de cualquier cosa

Tanto en invierno como en verano, rellenas de ingredientes dulces o salados, según las preferencias, como base para elaborar un plato o igualmente como postre.

Las crêpes son un elemento de la gastronomía de elaboración simple pero que, sin embargo, permite elaborar deliciosas recetas tan sólo aplicando la imaginación, ya que pueden rellenarse con tantos productos como los que se tengan al alcance de la mano.Se trata de una masa de forma redondeada y muy fina, elaborada a base de  harina, leche, huevos, mantequilla, azúcar y sal. Pueden prepararse dulces,  con harina de trigo o bien con harina de alforfón o trigo negro, que carece de gluten y no fermenta durante la cocción. 

Para elaborar la masa, se mezclan los ingredientes con una varilla o una batidora (la mantequilla o margarina que se utilice debe derretirse previamente), procurando no hacer grumos y se deja reposar durante unos veinte minutos en el frigorífico. 

Pasta, cuanto más fina, mejor
A continuación, una vez reposada la pasta, con un cazo se vierte una pequeña cantidad de la misma en una sartén antiadherente o, en caso de que se tenga, en una sartén crepera, un utensilio específico para ello, más grueso que las habituales. La sartén no debe estar excesivamente caliente porque entonces se hacen agujeros en las obleas y no se extiende la pasta. Además, hay que mover la masa de vez en cuando para que la harina no se pose en el fondo de la pasta. 

Cuanto más fluida sea la pasta, más finas resultarán las crêpes. La masa debe extenderse uniformemente por la amplitud de la sartén con una espátula de madera y cocinarse bien por las dos caras. Para ello, debe dorarse por un lado y cuando la pasta quede suelta, es la señal para darle la vuelta y dejar que se haga por la otra parte. Para que no se peguen, se debe engrasar un poco la sartén entre una y otra.

 Una vez hechas, se pasan a un plato previamente calentado, cubriéndolo con otro igualmente caliente. De esta forma se van preparando tantas crêpes como se deseen. Si el contenido de las mismas va a ser dulce, se puede añadir una cucharada de azúcar glass a la masa antes de echarla en la sartén. 

Las crêpes son originarias de la región de Bretaña, al oeste de Francia, donde se conocen como krampouezh y se consumen especialmente en Carnavales, acompañados de sidra, continuando una antigua tradición, según la cual,  comerlos en martes de Carnaval traía suerte. 

Una receta rusa similar a las crêpes son los blinis,  que se elaboran con harina de alforfón. Existen diferentes variedades: de huevo, añadiendo huevos duros picados a la pasta clásica, de crema de arroz, en los que se hace una mezcla de arroz y de flor de harina o de sémola y agua, sustituyendo la primera al alforfón. Cualquiera de estas variantes se sirve a la manera rusa, con nata agria y mantequilla acompañando a los entremeses de caviar y pescado ahumado. 

Infinitas posibilidades
En el estado español las crêpes se pueden degustar en el desayuno, rellenas de chocolate caliente, tanto blanco como negro, o nata montada, con mermelada o azúcar e incluso rellenas de jamón york y queso. Otra opción es emplearlas para elaborar platos gratinados, de forma que las crêpes se rellenan como canelones, posteriormente se cubren con salsa y queso rallado y se introducen en el horno para gratinar. 

Un clásico son las crêpes de salmón ahumado. Tras elaborar las finas, obleas se prepara el relleno, cortando los filetes de salmón en pequeños trozos. Por otra parte, se bate nata con queso fresco y unas gotas de zumo de limón y se mezcla con el salmón, una pizca de enebro (también sirve la pimienta), hinojo picado y unas guindillas. Las crêpes se rellenan y se enrollan y a la hora de presentarlas se acompañan de una salsa elaborada a base de yogur griego, una naranja y una cucharilla de azúcar y sal, todo mezclado hasta conseguir una salsa homogénea. Se espolvorea por encima con perejil picado. 

También suelen servirse como merienda, tanto enrolladas - colocando la pasta de relleno en el centro de la crêpe y envolviendo ésta en forma de cilindro - como dobladas por la mitad y con su interior a base de verduras diversas, champiñones, zanahoria rallada, cebolla frita, palitos de cangrejo o frutas. 

Como postre o bien para servir en la cena, las crêpes pueden rellenarse con plátano cortado en rodajas finas, compota de fruta, puré de manzana o fresas trituradas. Entre las dulces, la sofisticación llega hasta los rellenos a base de crema de castañas, nata y almendras, manzana caliente rehogada en mantequilla, un combinado de plátano, helado de vainilla y chocolate caliente e incluso ron con pasas o dulce de leche con helado de vainilla y licor Grand Marnier.

 


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