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La zanahoria como recurso terapéutico
Zanahorias

La sabiduría popular la considera muy beneficiosa para la vista, además de ser astringente y diurética. La zanahoria se puede encontrar a lo largo de todo el año en el mercado, pero los ejemplares más tiernos y dulces se recogen al final de la primavera. Además de utilizarse como alimento, es uno de los recursos terapéuticos más valiosos y se recomienda a todo tipo de enfermos, sin ninguna contraindicación.


El término castellano zanahoria tiene su origen en la palabra árabe isfannariya, y es que fueron los árabes los que introdujeron este cultivo en España y desde aquí, se extendió hasta holanda y el resto de Europa.  En la edad media se cultivaban distintas variedades, sin embargo, hasta el siglo XVII los horticultores de los países bajos no produjeron una variedad de zanahoria anaranjada que retenía su color durante la cocción y que sería la  precursora de las que existen en la actualidad. Y es que, en origen, esta planta era bastante venenosa pero por medio de una paciente selección y cruces se consiguió neutralizar su veneno y producir las raíces que hoy en día se conocen como una fuente de vitaminas. 

Existen más de 50 variedades de zanahoria y básicamente se las distingue por su longitud. Las mejores son las pequeñas porque son más dulces, duras, con un color naranja brillante, y sin grietas. Suelen venderse atadas en manojos con penachos de hojas de color verde. Si tienen un color anaranjado muy intenso significa que poseen un gran contenido en betacaroteno. Por el contrario, si al final de la raíz hay manchas verdes, esto indica que ha estado expuesta al sol con lo que su sabor será amargo y áspero. Es recomendable no pelarlas y cocerlas al vapor. Lo mejor es lavarlas a conciencia y rasparlas superficialmente, pero justo antes de consumirlas. Antes se recomienda guardarlas en un lugar fresco y aireado. En la nevera pueden conservarse durante una o dos semanas en buenas condiciones. 

Fuente de betacarotenos
La zanahoria es, después del perejil, el alimento que contiene mayor proporción de betacarotenos, una sustancia que se convierte en vitamina a en el cuerpo humano y que se considera un eficaz antioxidante con propiedades anticancerígenas y un protector de la piel. pertenece al grupo de caretanoides y contiene un 1,5% de proteínas, un 7,3% de azúcares, es muy pobre en grasas (0,2%) y abundante en vitaminas, especialmente la citada vitamina a. también es rica en minerales como hierro, potasio, calcio y algo menos de fósforo. además de las zanahorias, las personas obtienen la vitamina a de unas pocas verduras como la col, espinacas, la batata, el brócoli o la calabaza. sin embargo, entre todas ellas, la zanahoria tiene entre 10 y 100 veces más de esta vitamina. al contrario que la mayor parte de las verduras, la zanahoria es más nutritiva cuando se come cocida, porque sus paredes celulares se rompen con la cocción y ello permite que el organismo convierta más del 50% a vitamina a. según recientes investigaciones también puede proteger contra infartos y enfermedades cardíacas en general. contiene mucho agua (casi el 90%) y es hipocalórica, aportando a la dieta tan sólo un 40% de calorías. 

Tradicionalmente siempre se ha hablado de las propiedades de esta verdura para mejorar la visión. De hecho, previene las cataratas y la enfermedad de la retina y suele recomendarse en casos de disminución de la agudeza visual, conjuntivitis o hipersensibilidad a la luz solar.  Además es diurética, agiliza la menstruación de las mujeres y facilita que el organismo desintegre y expulse cálculos renales. Por otra parte  contiene fósforo, con lo que se convierte en un excelente vigorizante para las mentes cansadas y también es una opción excelente para fortalecer dientes y encías. Como posee sustancias aromáticas, está muy indicada para estimular el apetito y se recomienda en las dietas de enfermos depresivos o con anemia. 

Las zanahorias también suelen ingerirse en zumos que, asimismo, realizan funciones antisépticas y normalizadoras de la sangre. Para cocinarlas hay que limpiarlas bien metiéndolas en agua y raspar la superficie con un cuchillo, sin pelar la piel, porque aquí es donde existe una mayor concentración de carotenos o vitamina a. ayudan a regular los desórdenes digestivos, casos de acidez y mala nutrición y disminuye los gases que emite el organismo, por eso es recomendable ingerirla después de las comidas. También está recomendado su consumo en casos de reumatismo y si los problemas son de tipo respiratorio lo mejor es tomar este zumo mezclado con un poco de miel o jugo de limón. También es muy recomendable la mezcla del zumo de zanahoria con el de naranjas recién exprimidas. 

Protección para la piel
El consumo cotidiano de zanahorias, rico en carotenos, ofrece una protección básica a la epidermis cuando la piel se expone a los rayos solares y al tratarse de un eficaz antioxidante previene los efectos negativos de la edad. Los carotenos tienen grandes virtudes dietéticas, mantienen la piel hidratada y a la vez la protegen de la influencia negativa del sol. Además, como  sus betacarotenos activan la producción de la melanina, se recomienda comer zanahoria unos días antes de tomar el sol, porque se protege la epidermis y además se favorece el bronceado. Estos betacarotenos neutralizan los radicales libres, moléculas reactivas que dañan las membranas de las células y el material genético que contienen. En verano especialmente, los betacarotenos actúan contra estos radicales que se generan por una excesiva exposición al sol.  

Esta verdura también puede aplicarse sobre la piel en cataplasmas hechas con la pulpa fresca, rallada y cruda. Ee preparan hervidas en leche, espolvoreadas con azafrán y rociadas con aceite de almendras y son excelentes para las anginas. En cataplasmas calientes da muy buenos resultados como emoliente en problemas de forúnculos, ya que  disminuye la inflamación, calma el dolor, desinfecta y favorece la cicatrización. Otra aplicación de la zanahoria cruda y finamente molida es contra las grietas que aparecen en la piel durante el invierno. También puede usarse su zumo empapado en gasas  para curar las grietas de los pezones en las madres lactantes.
  

10 de agosto de 2005



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