
Es una de las muchas bebidas espirituosas que pueden paladearse a lo largo y ancho de tierras españolas. Transparente y con un pronunciado sabor a enebro.
Este gin, típico de Menorca, se obtiene mediante un cuidado proceso de destilación en alambiques de cobre, que se remonta a los tiempos de la ocupación británica, allá por el siglo XVIII.
Entre mediados y finales de este siglo, los británicos arribaron a la isla y permanecieron en ella, arraigando algunas de sus costumbres. Al tratarse de una ocupación con fuerte presencia de la Armada inglesa, los miles de soldados y marineros frecuentaban las tabernas, pero sin poder paladear la bebida a la que estaban acostumbrados en su país: la ginebra.
Esto movió a varios artesanos de Mahón a importar bayas de enebro y, de esta forma, se comenzó a fabricar gin en Menorca. Aunque para elaborar la ginebra tradicional se emplea originariamente aguardiente de cereales, éste fue sustituído por aguardiente de uva mediterránea. Esto contribuyó a que tenga un sabor seco característico, como corresponde a una bebida de alta graduación, pero a la vez fino y equilibrado y hace que se diferencie notablemente de la ginebra inglesa original.
Sin embargo, una vez que los extranjeros abandonaron Menorca, esta costumbre de elaborar ginebra no sólo no desapareció, sino que los propios habitantes la incorporaron a sus tradiciones. A lo largo de los siglos XVIII y XIX se fue consolidando como bebida popular y hay constancia de que esta ginebra estaba considerada como uno de los mejores aguardientes que se fabricaban en Europa. Desde el año 1997 cuenta con el Reglamento de la Denominación Geográfica Gin de Menorca, con lo que se permite “garantizar la calidad del producto, proteger el nombre y evitar la competencia desleal”.
Envejecimiento en roble
Tal y como indica el nombre de su Denominación Geográfica, la zona de elaboración de esta bebida se limita a Menorca. Es una bebida que se obtiene por destilación de alcohol vínico de alta calidad, bayas de enebro – una planta característica de las tierras mediterráneas- y agua. Algunas casas como “Gin Xoriguer”, que viene fabricando gin de Menorca de generación en generación, suelen añadir otras hierbas aromáticas que proporcionan un bouquet diferenciador, pero cuya identidad es un secreto que sólo conocen los herederos de la casa. Sin embargo, en la elaboración de este licor no está permitido añadir ningún tipo de aditivo o aroma.
La destilación se realiza en antiguos alambiques de cobre, en contacto directo con fuego de leña. Los vapores que se producen en estos recipientes se condensan formando el líquido que va goteando en jarras. El proceso se vigila cuidadosamente para controlar cuándo se debe dar por terminado. Una vez finalizado, se envejece el líquido en barricas de roble curado, para que adquiera un ligero sabor a madera pero no el color de ésta. Su color es transparente y tiene una alta graduación alcohólica que oscila entre los 38 y los 43º.
Se trata de una bebida de consumo popular entre los isleños y también entre los turistas, especialmente en las fiestas de Sant Joan de Ciutadella. Es muy habitual como acompañante de los postres. Como aperitivo, puede pedirse un “ginet”, que es un vasito de gin que se toma solo y de un trago, acompañado con un vaso de agua, o bien pedir una “pellota”, gin al que se añade un poco de sifón y corteza de limón o la tradicional “pomada”, una mezcla de este gin menorquín con limonada, servido frío a través de un grifo como los de cerveza, y acompañado de hielo picado. Estas combinaciones también se venden embotelladas.
Comercialización en ascenso
En las Islas Baleares existen actualmente cuatro bebidas espirituosas amparadas por Denominaciones Geográficas: las Hierbas de Mallorca, las Hierbas Ibicencas, el Palo de Mallorca y el Gin de Menorca. En el 2005 su comercialización global supuso cerca de dos millones de litros, con un incremento de un 1,1% respecto al año anterior. Estas bebidas espirituosas se comercializaron dentro de la propia comunidad en un 83% del total, mientras que las ventas al resto del estado supusieron un 2’5% y las exportaciones el 14’5% restante.
En lo que respecta al Gin de Menorca, en 2005, aumentó un 5,4% más que en 2004, con un total de 351.366 litros producidos e incrementó sus ventas en un 4,4%. Al igual que sucede con las otras bebidas, la mayor parte del gin se queda en las islas, destinando un 15% a países de la Unión Europea como Inglaterra, Alemania e Italia y menos del 3% al resto del mercado español.