El concepto de bar está cambiando y los locales de oxígeno son una fórmula recientemente instalada en España para ayudar a reducir el estrés y recuperar la vitalidad. Toda una experiencia.
El oxígeno es un gas vital para el ser humano. Aunque a simple vista no se aprecia ya que carece de olor, sabor ni color, está presente en la composición del aire que se respira y también en el agua, un líquido vital para el organismo.
El concepto de bar evoluciona y ahora es fácil encontrar locales “temáticos” enfocados a un tipo de consumición determinada, algunos incluso con matices terapéuticos. Los españoles se han apuntado a la nueva moda de consumir e inhalar oxígeno y beber agua enriquecida con O2 con una pureza del 50% de concentración y con efectos que, se asegura, son relajantes y muy saludables.
Se trata de una idea que ha hecho furor en países en los que el nivel de estrés alcanza cotas insostenibles. Los bares de oxígeno han resultado ser un lucrativo negocio como fórmula para la relajación y, de hecho, ya están muy extendidos por la geografía.
Generadores portátiles
En Japón, el concepto del “oxígen-wellness” surgió a principios de los años 40. Más tarde llegó a Estados Unidos y a Europa y finalmente se ha instalado en diversas ciudades del estado español. Se trata de locales que cuentan con aparatos generadores de oxígeno portátiles provistos de unas cánulas, en los que se consume una inhalación de un compuesto de oxígeno puro, combinado con una diversidad de aromas a elegir, que varían desde el de naranja y los cítricos en general, refrescantes y con efectos descongestionantes hasta los florales o los de especias como el clavo o el cilantro, que producen un aroma antifatiga y estimulador de la memoria.
Los establecimientos ofrecen sesiones personalizadas de diversa duración en las que se tiene en cuenta el perfil del cliente y en las que, además de beber agua enriquecida con oxígeno se ofrece la opción de inhalarlo. Estas inhalaciones de oxígeno ionizado se realizan con dosificaciones controladas. Los aparatos generadores cuentan con una pantalla digital en la que un temporizador controla los minutos que se utiliza el equipo y permite la parada automática. El proceso hace que llegue un mayor contenido de oxígeno tanto a la sangre como a las células y de esta forma se realiza una importante labor para nutrir y regenerar el organismo.
Si se consume agua enriquecida la sensación final es similar, ya que este gesto permite una depuración profunda del cuerpo. Al finalizar, los clientes sienten en su interior una fuerte dosis de energía y una sensación de descanso como si acabaran de despertarse de un profundo sueño. También se pueden realizar periódicamente sesiones de revitalización.
Tratamientos complementarios
El aire que se respira en una gran ciudad, además de oxígeno y nitrógeno, está compuesto por otros elementos que hacen que el nivel de contaminación que se eleva a la atmósfera sea muy considerable. En algunos puntos geográficos, la población se mueve diariamente en un entorno altamente contaminado.
Hay locales que, siguiendo en la línea de contribuir a reducir el estrés y ayudar a cuidar el cuerpo, incluso ofrecen tratamientos faciales de oxígeno, para luchar contra los efectos que produce la contaminación en los habitantes de las grandes urbes. También suele combinarse la inhalación de oxígeno con la aromaterapia, una técnica que ya empleaban las civilizaciones antiguas en sus cuidados corporales y que, a través de los aceites esenciales que incorpora, consigue multiplicar los efectos relajantes del oxígeno concentrado.
Proporcionar al cuerpo esta terapia de oxígeno se ha convertido en una de las técnicas de moda. Hace años era un lujo exclusivo de famosos como Michael Jackson, Madonna y deportistas profesionales que aseguraban las ventajas físicas y mentales que aportaba a su organismo, pero ahora está al alcance de todos. Al parecer, sus beneficios son instantáneos: al oxigenarse la sangre se reduce el estrés y el cansancio y se aporta energía extra, mejora la circulación sanguínea y también contribuye a mejorar los problemas cardiovasculares. Incluso contribuye a retrasar el envejecimiento. A medio plazo, estas inhalaciones de oxígeno ayudan a que desaparezcan los dolores de cabeza y posibilita dormir mejor.
Por otra parte, cada vez hay más profesionales médicos que defienden las terapias de oxígeno en el caso de problemas de bienestar general, dificultades respiratorias, dificultades de memoria, problemas de sueño, depresiones, desorientación o vértigos. La oxigenoterapia se aplica, asimismo, en pacientes que, debido a sus problemas pulmonares, no pueden aspirarlo en cantidades suficientes hacia la sangre.