París marca la pauta. Una de las últimas modas en la gastronomía francesa promueve comer con los dedos aunque con límites, ya que esta costumbre sólo se permite a la hora del lunch.
Siempre ha existido una serie de alimentos que el protocolo en la mesa consideraba que podían comerse con los dedos en lugar de utilizar cubiertos, e incluso resultaba más indicado.
Estar costumbre de llevar la comida directamente a la boca tiene su antecedente en John Montagu, aristócrata británico conocido como lord Sandwich y gran aficionado al juego. Desesperado porque no acudía a cenar y los platos al final se enfriaban, su chef decidió poner un filete entre dos piezas de pan y servírselo en la mesa. Corría el año 1762 y desde entonces el conde ordenó que, siempre que se encontrara jugando una partida, se le sirviera la comida de esta forma. A raíz de aquella iniciativa, este tipo de bocadillos se hicieron muy populares entre la alta sociedad londinense, fueron bautizados como sandwich en honor al conde y pronto las clases populares lo adoptaron como forma de comida.
Hoy en día, por la capital francesa pueden encontrarse establecimientos que promueven esta forma de degustar los alimentos. En el restaurante de tres estrellas Boudoir de París, su chef Hélène Darroze anima a sus comensales a realizar este gesto que contribuye a incrementar las sensaciones táctiles y olfativas, degustando una combinación de foie gras con trufas tomándola entre los dedos, un cono de helado con ostras o churros, fritos y batidos hasta que quedan convertidos en una suave pasta. Todo ello sin poder valerse de un tenedor.
Recipientes de diseño
En el restaurante Orénoc del Hotel Méridien en Porte Maillot, su galardonado chef Claude Colliot tiene diseñado un menú especial “digital” para los sábados a la hora del lunch. Cada plato se sirve en una copa, en panes tostados o en elaboradas brochetas, a excepción de las gambas que se presentan sobre gofres o las vieiras que se colocan una a continuación de la otra, formando una especia de tallo con limón. Un clásico francés, el queso azul quenelle se presenta sobre una rebanada de pan de avellanas mientras que unos palillos envueltos en mazapán relleno tostado son la forma de presentar este postre y acercarlo fácilmente hasta la boca.
En el norte de París se encuentra el Kube, hotel de diseño en el que Nicolas Guillard, un ferviente seguidor de esta moda digital, ofrece la sopa Bouillon Kube y los sandwiches Kube en ingeniosos recipientes. Muchos de sus clientes sienten debilidad por una tarta de atún que se presenta en un envoltorio de Pexiglás transparente, el cual se aprieta por uno de sus costados y permite que el contenido emerja por el lado contrario.
En Fauchon, su chef pastelero Christophe Adam fue uno de los primeros en ofrecer exquisiteces para tomar con las manos, como unos pasteles que se presentan en sofisticados recipientes, de forma que el comensal aprieta desde el fondo para saborear el dulce, sin que ello suponga ninguna incomodidad por su parte, ni corra peligro de mancharse. Adam también elabora delicadas magdalenas de queso roquefort rellenas de una increíble crema, así como pequeños rollitos que contienen una crema dulce y se presentan decorados por encima.
Las normas en la mesa
En la gastronomía española también se encuentran diversos alimentos que las buenas normas de protocolo en la mesa establecen que deben comerse sin utilizar los cubiertos.
Un clásico son los espárragos, que se cogen por la parte del tallo y se meten en la boca dando un bocado, pero sin chuparlos. En el caso de que estén acompañados de alguna salsa o bien se presenten gratinados, entonces deben comerse con el tenedor. Las alcachofas, por otra parte, se comen con las manos, separando cada hoja con los dedos.
El pan, un alimento cotidiano se debe romper y comer con los dedos, nunca cortar con el cuchillo. Si se sirve un aperitivo, los canapés, los tacos de queso o las aceitunas deben tomarse con la mano, al igual que las frutas de pequeño tamaño como uvas y cerezas. Estas últimas se sirven lavadas y sus huesos se dejan en el plato. Otros productos que deben tomarse con la mano son los frutos secos, el turrón y los polvorones, los bombones o las castañas.
Sin embargo, hay otros que obligatoriamente deben comerse utilizando los cubiertos, por más que se tienda a dejar éstos a un lado. Es el caso del marisco que suele necesitar cubiertos especiales, cualquier tipo de carne, así como el pollo o los caracoles, que cuentan con unos instrumentos específicos para extraer la carne. La fruta también debe pelarse utilizando el cuchillo y el tenedor.
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