Pocas cosas han evolucionado más rápidamente durante las últimas décadas que la tecnología que empleamos en la cocina. Desde los hornos de carbón y leña que conocieron nuestros abuelos hasta los modernos hornos microondas y las placas vitrocerámicas, nuestra vida cotidiana ha experimentado un cambio del que haremos ahora un breve repaso.
La cocina (pdf), también llamada estufa en algunos países, es un sistema formado por varios hornillos o quemadores en la parte de arriba y un horno en la parte inferior. Es una parte integrante de prácticamente todos los hogares españoles y hasta hace unas décadas los hornillos estaban alimentados generalmente por las tradicionales bombonas de color naranja, que han sido progresivamente han ido cediendo su protagonismo a las conducciones de gas, mientras que los tradicionales quemadores conviven con otros sistemas como las modernas y estéticas placas de gas-cristal.
El horno (pdf), por su parte, continúa vigente sin grandes cambios durante las últimas décadas, aunque en algunos aspectos cuenta con la competencia del horno microondas. Este aparato supuso toda una revolución tecnológica ya que por primera vez no se utiliza el fuego ni ningún elemento térmico, ya que se vale de energía electromagnética para agita las moléculas de agua de los alimentos. Inventado en Gran Bretaña en los años cuarenta como consecuencia de la investigación sobre el radar durante la guerra, su uso para la alimentación no comenzó a extenderse hasta los años 50, al principio solamente en restaurantes, dado que los primeros microondas tenían el tamaño de un frigorífico y unos años después en las hogares estadounidenses, tardando todavía un par de décadas más para que su uso comenzara a generalizarse en España.
La lavadora
Un electrodoméstico que introdujo un gran cambio en el estilo de vida de la gente fue sin duda la lavadora, que supuso una liberación de la tarea particularmente engorrosa de limpiar la ropa. Los primeros artefactos precursores ya aparecieron en el siglo XVIII y XIX, pero fue en 1915 cuando se inventó la primera lavadora eléctrica, que al no disponer de un cierre hermético con frecuencia salpicaba agua en el motor provocando todo tipo de accidentes. En los años 50 comenzaron a comercializarse en Europa las lavadoras automáticas semejantes a las actuales. Con el tiempo llegarían a convertirse en un elemento imprescindible en el hogar, de hecho el 98,5% de las viviendas en España disponen de una.
El frigorífico
La costumbre de traer nieve de las montañas que, convenientemente conservada en zanjas, servía luego para conservar alimentos y elaborar postres ya existía hace muchos siglos en China, siendo posteriormente imitada en Europa desde el Renacimiento. Pero la primera nevera eléctrica fabricada en serie no llegaría al continente hasta mucho tiempo después, en 1931. El frigorífico (pdf) tardaría varias décadas más en llegar a España, aunque al igual que con otros electrodomésticos, una vez popularizad llegaría a ser una parte imprescindible de todas las cocinas.
Otros electrodomésticos cada vez más comunes
Si los anteriormente mencionados son omnipresentes en nuestras cocinas y ya difícilmente podemos concebir la vida diaria sin ellos, en las últimas décadas se han hecho cada vez más habituales otros muchos electrodomésticos, aunque al menos hasta el momento de forma más minoritaria, como el lavavajillas, el robot de cocina, la licuadora... El aumento del nivel de vida y la consecuente capacidad de gasto y la incorporación de la mujer al mercado de trabajo son factores que requieren de las cocinas y sus electrodomésticos la mayor comodidad y la menor inversión de tiempo posible, por lo que el desarrollo técnico en este terreno no ha llegado todavía a su fin.
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