Aunque existan pequeñas variaciones debido a las preferencias personales o a la actividad que se desarrolla en distintos ámbitos, puede decirse que el ambiente ideal para los seres humanos está formado por una temperatura que ronda los 20º C y una humedad relativa del 65%.
En este entorno los moradores de una casa se encuentran bien. Comercios y centros de trabajo saben lo importante que es para las personas desenvolverse en un clima confortable: aumentan las ventas y el rendimiento laboral. A todos nos resulta fácil recordar lugares en los que hemos estado a gusto, y a los que volveríamos, y aquellos en los que hemos sentido excesivo frío o calor.
Energía y aislamiento
Las condiciones meteorológicas se vuelven adversas cuando hacen superar sensiblemente los valores mencionados de temperatura y humedad. Es entonces cuando se hace necesario guarecerse dentro de cualquier construcción. Aun así, cuando los rigores del invierno o del verano se hacen más patentes, las edificaciones necesitan un gran aporte de energía para mantener una temperatura agradable.
Para que una estancia conserve una temperatura determinada precisa que sus 6 lados estén construidos con materiales aislantes o malos conductores del calor. En la mayoría de los edificios los aislamientos térmicos son insuficientes, lo que obliga a consumir demasiada energía para conseguir una temperatura idónea.
Revestimientos y materiales de edificación son tema de investigación. Se trata de optimizar la construcción para ahorrar energía. Los expertos aseguran que en hoy existen medios para construir edificios que reduzcan los consumos energéticos a la mitad del consumo actual.
Constantes avances fruto de investigaciones y rigurosos ensayos en combustibles como el gasóleo aseguran el máximo rendimiento de las calderas y reducen los costes de mantenimiento de las instalaciones de calefacción.
Sistemas de climatización
En el desarrollo de los diferentes sistemas de climatización también imperan criterios de ahorro de energía. Por lo general los sistemas tradicionales de calefacción no tenían un control preciso de la temperatura. Pero los avances tecnológicos han sido importantes en este sentido. Hoy los nuevos equipos proporcionan mayores niveles de confort con menor consumo y mejor calidad. Lo acreditan los contadores de consumo, que ya no se instalan sólo por motivos de ahorro económico sino también por razones medioambientales.
Nuevos equipos climatizadores, desde calderas combustibles a bombas de calor, pasando por unidades exteriores con la posibilidad de interconectar unidades interiores de distinta capacidad y tipo… Hay multitud de equipos que permiten una climatización personalizada para cada estancia.
Las nuevas generaciones de equipos de alta eficiencia energética son muy versátiles. Existen equipos murales, de cassette o conductos, bien en paneles, en el techo, suelo o en forma de columna. Hay nuevos sistemas capaces de refrigerar o calentar de forma independiente más de un espacio al mismo tiempo. Ofrecen un amplio rango de aplicaciones para hogares y otros entornos como oficinas o empresas.
Pero la garantía de un clima personalizado en cada estancia es la composición en diversas unidades interiores. Un control zonal permite luego un importante ahorro de energía. Las distintas unidades disponen de su propio mando a distancia, aunque se pueden regular de manera centralizada o incluso integrarse de un sistema de gestión por ordenador.
Estos equipos detectan la temperatura de la entrada y salida de un evaporador y la diferencia entre la temperatura ambiente y la deseada. Así calculan la temperatura de la habitación para conseguir siempre un ratio de eficiencia energética (EER) elevado. Se puede controlar con precisión la temperatura de cualquier sitio en el que se sitúe el emisor térmico y reducir así el gasto energético hasta un 30%.
Los emisores térmicos más avanzados incorporan innovadores sistemas que detectan la presencia de personas. Estos sensores inteligentes ahorran de forma automática consumo energético cuando no hay nadie en una estancia. Si se encuentra vacía, en función de la información que facilita, y dependiendo de si es invierno o verano, se reduce u eleva la temperatura ambiente cada media hora.
La capacidad de control se eleva con un cronotermostato eléctronico digital diario, mediante el cual puede elegirse la temperatura ideal para cada momento del día y de la noche. Gracias a este aparato pueden preverse distintas necesidades en cada momento y situación. Cada persona puede controlar de forma precisa las distintas estancias de su casa: salón, cocina, baños, dormitorios, etc. Consiste en programar el funcionamiento de los equipos según el uso que se le da a las distintas habitaciones durante determinadas horas del día. El usuario puede hacer uso de programas configurados de serie o programar según sus preferencias.
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