Repsol YPF

Logo Repsol

Ruta

Estoy en: Inicio > ... > Energía en casa > Reportajes > Energía y medio ambiente
Las tres R, más que nunca en Navidad

En Navidad el consumo se dispara. Un ciudadano medio genera al día alrededor de un kilo de residuos domésticos durante estas fechas. Por eso, en esta época más que nunca, hay que aplicar la regla de las famosas tres erres, iniciales de los verbos reutilizar, reducir, reciclar.

En las fiestas navideñas abundan los regalos, las comidas copiosas, el confeti, las botellas de licores y bebidas espirituosas. Pero gran parte de eso se convierte en basura al cabo de unos pocos días. Utilizar con sentido común el trío de erres ayudará a minimizar la producción de residuos y a gestionarlos de forma eficiente. Para conseguirlo, lo mejor es consumir lo necesario, pero sólo lo necesario, y luego depositar en el contenedor adecuado todo lo que se pueda reciclar.

Vegetación navideña
En estas fechas se utilizan abetos naturales como árboles de navidad. Se estima que la producción anual en España de abetos y píceas para este fin supera con creces el millón de ejemplares. También es costumbre alfombrar el tradicional nacimiento con musgo y el acebo se convierte en el elemento ornamental más preciado. Estos hábitos pueden ser positivos o negativos respecto al medio ambiente, según si al final de las fiestas se continúa con los cultivos de estos elementos vegetales o si acaban en el contenedor. 

Los ayuntamientos suelen encargarse de recoger los árboles para su posterior replantación. Para que arraiguen sin problemas es recomendable comprarlos con cepellón, emplazarlos lejos de las fuentes de calor y procurar que sus raíces mantengan cierta humedad. Es preferible utilizar árboles artificiales si no se siguen estos consejos. De todas formas, los árboles naturales que no pueden seguir vivos normalmente se reciclan y son reutilizados como compost. Entre un 40 y un 70% de la basura doméstica es material orgánico reciclable.

En cuanto al musgo y el acebo, ambos están protegidos y su recolección está prohibida en muchas comunidades autónomas. Por tanto, es mejor no utilizarlos como elementos decorativos.

Menor impacto
Ya que formamos parte del 20% de la población mundial que consume la riqueza y es responsable del 75% de la contaminación, una forma de reducir el impacto ambiental y los residuos es comprar, por ejemplo, las bebidas en botellas de vidrio retornables. Otra, rebajar al máximo los regalos. En todo caso, los objetos duraderos y reciclables, como los de cristal, cerámica o tela son más ecológicos. El consumidor preocupado por el medio ambiente ha de preferirlos, por lógica, a otros. 

Por razones conservacionistas, muchos compradores también preferirán artículos de comercio justo –que provienen de explotaciones sostenibles- y juguetes con pilas recargables. Sin excepciones, también es más barato y ecológico reducir el uso de luces en las casas. Pueden sustituirse las bombillas ornamentales incandescentes por otras de bajo consumo energético.

Estas medidas, entre otras muchas, ahorran dinero, materiales, energía y emisiones de efecto invernadero. Si los juguetes nuevos relegan a los viejos, en lugar de tirarlos se pueden donar a asociaciones de caridad, por poner otro ejemplo. No abusar de las bolsas de plástico y de envoltorios inútiles al hacer las compras, así como reutilizarlos contribuye a reducir el gasto y contamina menos el entorno natural. 

En resumen, cuanto menos se consuma y más se reutilice y se recicle, en Navidad y en todo el año, menos basura se generará y menos productos nuevos será necesario consumir. 

Estos días se prestan especialmente para inculcar a los más pequeños nociones que les hagan ser más sensibles ante el impacto que todos causamos al medio ambiente. Únicamente hay que explicarles la importancia que tiene tratar de no generar desperdicios innecesarios. 

Artículos relacionados:

- Reciclaje de baterias de automóvil

- Cómo obtener energía de la basura

26 de diciembre de 2007


Acceso a Confianza online