
Más allá de la práctica del esquí, la época invernal ofrece a los aficionados a los deportes blancos un amplio abanico de opciones. Cada año son más las personas que se apuntan a nuevas formas de deslizarse por la nieve, desde el snowshoeing o caminatas con raquetas de nieve y el snowboard, hasta el conocido como mushing, las carreras de trineos con perros, entre otros.
Quienes se acercan todos los años a las estaciones de esquí, habrán observado un cambio a la hora de fomentar las prácticas deportivas. Los aficionados a las sensaciones fuertes ya no se conforman con deslizarse ladera abajo y, como prueba de ello, cada año aumentan los adeptos a otras actividades lúdicas.
Dentro de las propias estaciones de esquí pueden encontrarse espacios denominados snowparks, especialmente diseñados para los adeptos del surf "freestyle", con rampas para saltos, montículos, obstáculos naturales o artificiales hechos con nieve, madera o metal, donde se pueden ejecutar saltos y figuras. Otra variedad que presentan son los half-pipe, un medio tubo de nieve en descenso, de unos cien metros de largo y unos dos metros de alto, por el que se va tomando impulso de un borde a otro para saltar e ir haciendo diversas figuras.
De la influencia del propio esquí, unido al skate y al surf, nació hace años el snowboard. En sus inicios era una sencilla tabla de madera contrachapada, bastante menor que las tablas actuales, sin plataformas para los pies y con una cuerda en la punta de la tabla que ayudaba a mantener el equilibrio. Posteriormente la tabla adquirió anchura y comenzó a diseñarse utilizando otros materiales como el poliéster y la fibra de vidrio. A mediados de los 80 y principios de los 90 se produjo el gran boom del snowboard y en los Juegos celebrados en Japón en 1998 adquirió la categoría de deporte olímpico.
Skibike y airboard
El skibike es una modalidad que arrasa en Estados Unidos y Francia, diseñado para descender por pendientes nevadas de todo tipo. Consiste en una bicicleta que sustituye las ruedas por tablas de esquí y usa remontes en lugar de pedales. El descenso es tan seguro como con esquís o snowboard, por lo que tanto los más pequeños como los mayores pueden practicarlo. Además, el skibike infantil puede usarse no sólo en cualquier tipo de pista sino también en los parques de nieve y en las guarderías de cualquier estación invernal.
El airboard es una variedad de hidrospeed de la nieve que se practica con una especie de trineo hinchable. Es fácil y divertido de practicar y además tiene el aliciente de que no se necesitan botas duras, tabla de surf, fijaciones ni esquís. Tan sólo es preciso llevar unas botas blandas o de montaña y usar casco y protecciones como las de skateboard.
Pero también hay personas que buscan alternativas al esquí en otro tipo de prácticas, como el snowshoeing, los paseos con raquetas de nieve. Se trata de un antiguo método de caminar sobre la nieve sin hundirse, ideado hace miles de años como un práctico medio de locomoción para progresar sobre las grandes superficies nevadas.
Es una actividad que suele practicarse en recorridos guiados y con distintos niveles de dificultad. Está especialmente indicado para aquellas personas que, aunque desconozcan la práctica del esquí, quieren disfrutar de la nieve sin riesgos, o bien para esquiadores que buscan alternativas a las pistas concurridas.
Las raquetas no requieren ningún tipo de aptitud física porque el grado de dificultad dependerá del recorrido que se escoja y del ritmo de la marcha. Además, su gran superficie permite caminar sobre la nieve blanda sin hundirse y si, por el contrario, la nieve está dura, disponen de unas cuchillas para no resbalar. De esta forma, es posible alejarse de las pistas y adentrarse en el mundo silencioso de los bosques y en la tranquilidad de la montaña, caminando hasta lugares inhóspitos donde la naturaleza rodea a los caminantes y tan sólo se escucha el rumor de los pasos en la nieve.
Para los practicantes de airboard, existe la posibilidad de que, una vez llegados a la cima de la montaña, coloquen sus raquetas en la mochila, inflen el airboard y desciendan ladera abajo.
Mushing, trineos con perros
El mushing o 'sled dog' es un deporte muy exigente en el que el trineo es tirado por perros. En Alaska es deporte nacional y una afición que traspasa fronteras. Cada día son más las personas interesadas en convertirse en mushers o conductores del trineo. El único hándicap es que el mantenimiento de los animales no es barato.
El origen deportivo de los trineos con perros suele situarse hacia 1925, pero sin embargo sus antecedentes se pierden en el tiempo en regiones como Laponia, donde los esquimales utilizaban animales de especial contundencia, descendientes directos del lobo polar, generalmente Husky Siberiano, Alaska Malamute y Samoyedo en número variable desde los tres hasta los doce.
El mushing puede practicarse con el trineo clásico o con pulka, un trineo pequeño que va entre el esquiador y el tiro, acompañado de dos o tres perros, lo que viene a ser una combinación de esquí de fondo y mushing. En competiciones oficiales como la Pirena, el musher decide cuáles son los perros que corren en cada etapa, y está obligado a tener sitio en el vehículo para transportar a un perro si se lastima.
Hacer skijoring, es otra modalidad que consiste en esquiar detrás de un perro, al que se va unido por una cuerda con un amortiguador. Para practicarlo, se utiliza la técnica denominada "paso del patinador" o "skating" y los esquíes no pueden acabar en punta afilada porque serían peligrosos para el animal. El equipo debe completarse con bastones, la línea con el amortiguador y el arnés.
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