Repsol YPF

Logo Repsol

Ruta

Estoy en: Inicio > ... > Sin salir de casa > Reportajes > Actividades
Snowboard: acrobacias en la nieve
Snowboard

Del esquí hereda el gusto por la nieve y la montaña, del surf el placer de deslizarse a toda velocidad y del skateboard la pasión por los saltos increíbles. El snowboard, un deporte divertido y espectacular, cada vez está más presente en las pistas españolas. Una tabla, unas botas y unas gotas de espíritu aventurero: ya estás preparado para emprender un descenso de vértigo.


¿Quién no recuerda la ilusión de niños al contemplar un paisaje nevado, y poder deslizarse con un trineo por las colinas heladas? El snowboard recupera este primer entusiasmo por la nieve; de hecho, muchos consideran que la clave de su creciente popularidad reside en que es más fácil de practicar que el tradicional esquí. Eso sí, no hay que llamarse a engaño: para ser un verdadero snowboarder hay que esforzarse mucho.

Un poco de historia
Se trata de una disciplina muy joven, casi recién llegada a las competiciones olímpicas. Su primera vez fue en 1998, durante los Juegos de Invierno de Nagano, aunque lo cierto es que en EE UU llevan flirteando con este deporte desde los años 60, y ya en 1983 se realizan los primeros campeonatos del mundo.

En España este deporte está reconocido por la Real Federación de Deportes de Invierno y ya existe una Asociación Española de Snowboard (aesoficina@a-e-s.jazztel.es). Todos los años se organizan competiciones. Además, en 2005, concretamente, los días 11 y 12 de marzo se celebrará en la estación de Sierra Nevada una prueba de la Copa del Mundo FIS en las disciplinas de Slalom Paralelo y Snowboardcross.

Para no perderse
Conviene detenerse en la terminología (toda ella de origen anglosajón) porque hay infinidad de formas de practicar el snowboard, y otras tantas pruebas para evaluar la destreza de los osados riders.

Las modalidades básicas son:
- El freestyle: puede que sea el más conocido por lo espectacular. Los aficionados se centran en las piruetas técnicas más que en el descenso en sí; se utilizan todo tipo de saltos, barandillas, etcétera. Es, en esta disciplina, donde se han hecho célebres las competiciones en el half-pipe: una especie de semi-tubo de nieve en que, a la manera de los skaters, los corredores aprovechan las paredes verticales para tomar altura y realizar saltos imposibles.
- El freeride: está mucho más enfocado al descenso por lugares extremos, fuera de las pistas. En ocasiones se funde con el freestyle y entonces se aprovechan los obstáculos naturales para hacer acrobacias.
- El slalom: se puede considerar como la competición más clásica. En ella el objetivo está claro: se trata de descender lo más rápido posible para ser el primero. Sin embargo, últimamente está ganando terreno el llamado Snowboardcross, una carrera que hermana a corredores alpinos y freestyle en un descenso plagado de giros y obstáculos.

¿Por dónde empiezo?
Más allá del laberinto de estilos y pruebas, lo importante es divertirse y para ello sólo se necesitan tres elementos fundamentales: una tabla relativamente flexible, unas botas específicas y las fijaciones, que se atornillan a la tabla. Las dimensiones y la rigidez de la tabla, normalmente fabricada en madera y fibra de vidrio, dependerán de la experiencia del corredor y del tipo de snowboard que se quiera practicar. En cualquier caso, a los principiantes les conviene buscar asesoramiento porque las condiciones de estabilidad y la velocidad pueden variar mucho en función de estas características.

Por otra parte, es obligatoria la utilización de un casco, pues un mal golpe en la cabeza puede resultar letal. Tampoco está de más contar con protecciones adicionales, como coderas o rodilleras, para evitar hematomas. ¡Ah!, y mucho cuidado con las caídas de espaldas, no hay que olvidar que los pies van fijados a la tabla y eso resta posibilidades. De hecho, las lesiones de cóccix son típicas entre los aficionados a este deporte.


18 de noviembre de 2004


Acceso a Confianza online