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SWAP: tu monitor virtual en la piscina
Swap

Si te aburres de hacer monótonos largos en la piscina, tienes que conocer esta revolucionaria modalidad de natación que acaba de llegar a las piscinas españolas. Se llama SWAP y su originalidad reside en un peculiar tubo de buceo que permite escuchar dentro del agua las instrucciones de un monitor virtual, y seguir así una clase de natación fitness o participar en una sesión acuática de relajación.


Comunicación sin cables ni hilos
El SWAP es una nueva modalidad de natación fitness que convierte a la piscina en el medio ideal para ponerse en forma, entrenar e iniciarse o perfeccionar los estilos clásicos de natación, gracias a las instrucciones de un monitor (que puede estar en la piscina) o una emisión grabada que el nadador recibe sin necesidad de salir del agua. ¿Cómo es posible esto? Gracias a un radiotransmisor, un sistema de comunicación con micrófono inalámbrico para el monitor de la piscina, y un par de accesorios para el nadador: una máscara acuática especial y un tubo de buceo totalmente hermético provisto de un sistema de recepción de ondas de radio que funciona con pilas. Todo ello patentado por sus inventores, la empresa del Jacques Cousteau, Aqua Sphere.

Empieza la clase sin monitor
Una vez localizada una piscina con este sistema (en www.aqua-sphere.biz o a través de info@aqua-sphere.biz se pueden conocer los centros SWAP en España), el nadador provisto de máscara y tubo Aqua FM puede optar por seguir una clase con un monitor o una sesión previamente grabada. En ambos casos, el nadador no necesita dejar de nadar para atender las indicaciones de entrenamiento, ya que el equipo permite escuchar las instrucciones o la música dentro del agua. Incluso la máscara y el tubo permiten respirar de forma permanente con la cabeza bajo el agua y sin necesidad de girar continuamente el cuello para tomar aire, de modo que la zona cervical no soporta tanta tensión.

Gracias a esta nueva modalidad el nadador sigue disfrutando de un seguimiento personalizado pero sin que el monitor necesite interrumpir continuamente su actividad física para hacerle las indicaciones oportunas; así también, quiénes no formen parte de ningún grupo colectivo, tienen la oportunidad de practicar la natación con total libertad pero siguiendo un programa de ejercicio previamente diseñado por un especialista lo que garantiza su idoneidad, que además puede combinarse con música para hacer más llevadero el esfuerzo.

Versiones para todos los gustos
Parece el futuro de la natación y presenta una oferta muy completa. La opción grabada está disponible en tres modalidades con distintos niveles para que cada uno, según sus objetivos y condición física, encuentre la que más le interese.
- Iniciación y perfeccionamiento de las técnicas de natación. Incluye tres niveles que van desde ejercicios de flotabilidad para familiarizarse con el medio acuático hasta un programa de perfeccionamiento semi-profesional para cada uno de los estilos de natación, pasando por una serie de ejercicios para mejorar tanto la técnica como el estilo.
- Natación fitness. Programa de cardio-training acuático, basado en ejercicios de tipo aeróbico. El complemento perfecto para quiénes practican la natación convencional y desean tonificar más intensamente los músculos.
- SWAM: sesiones de musicoterapia o relajación. Un curso didáctico que combina una fase de calentamiento muscular y corporal, con un trabajo orientado al relajamiento muscular y una toma de conciencia de la respiración. Un verdadero método de relajación en una sesión de 45 minutos menos movidita que el SWAP, y que sólo requiere que la persona sepa nadar en una piscina profunda si quiere disfrutar de sus beneficios.

Aprovechando el medio acuático
Además aprovechar los beneficios de la natación, la piscina cubierta o al aire libre puede dar mucho juego a quiénes prefieren montarse lo del ejercicio por su cuenta. Dentro de la piscina se pueden hacer un sinfín de ejercicios, realizando un menor esfuerzo que fuera de ella pero obteniendo grandes resultados. El estado de flotabilidad en el que se practica el esfuerzo mantiene el esqueleto y las articulaciones descargados de pies a cabeza, lo que permite la relajación del cuerpo mientras se trabaja toda la musculatura sin acabar exhausto. El agua se convierte en un perfecto aliado para ponerse en forma.
- Endurecer abdominales. De espaldas al borde de la piscina, sujetarse con los brazos estirados hasta que la espalda quede completamente pegada a la pared. Con el nivel del agua por debajo del pecho, levantar ambas piernas extendidas hasta formar unos ángulos de 90º con el tronco. Hacer 3 series de 15 repeticiones.
- Fortalecer brazos. Con el agua por debajo del pecho, pero de pie dentro de la piscina; tomar una mancuerna de un par de kilos con cada mano y, con las piernas abiertas, levantar ambos brazos hasta la superficie y volver a bajarlos. Hacer 3 series de 15 repeticiones.



15 de septiembre de 2004


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