
Pintar las habitaciones de una casa está al alcance de cualquiera. Pero para que trabajo sea más llevadero y se consigan buenos resultados.
Lo más conveniente es que sigas unas sencillas normas.
Herramientas y materiales
Brochas, rodillos, cubos o cubetas para pintura, cinta de carrocero, papel y plástico protectores, pintura, esmalte, barniz, según el trabajo que vayamos a realizar, pasta para juntas, destornillador y espátula.
Calcular la pintura
- Los fabricantes de pinturas incluyen en sus envases el rendimiento aproximado de sus productos. La media suele estar entre ocho y 14 metros cuadrados por litro en las pinturas al agua, que son las más comunes para paredes y techos. Las pinturas al disolvente tienen un rendimiento de entre 12 y 16 metros cuadrados el litro. Las texturadas rinden menos: entre dos y cuatro metros cuadrados el litro.
- En cualquier caso, el rendimiento depende del tipo y del estado de la superficie. También influye si ya están pintadas las superficies.
- Para calcular los metros cuadrados de la habitación que queremos pintar, sólo tienes que multiplicar el alto por el ancho de las paredes. No olvides descontar los huecos de puertas y ventanas, o medir por partes y sumar posteriormente.
Retirar elementos y protección
- Para pintar rápido y cómodamente quita el mayor número de obstáculos de las habitaciones: muebles, mesas, sillas, cuadros, camas, etcétera. Un buen truco, si no los puedes mudar con facilidad a otras habitaciones es concentrarlos en el centro.
- Después, cubre los elementos que puedan mancharse al pintar: suelos, lámparas, cercos de puertas y ventanas, interruptores de la luz o rodapiés. La cinta de carrocero y los rollos de papel y plástico te serán muy útiles. Es mejor no manchar que tener que limpiar después.
Orden para pintar
- Lo primero que hay que hacer es observar el estado de las paredes y techos que se van a pintar. Debes restaurar aquello que impida un buen resultado. Pon especial empeño en las grietas existentes o en la pintura vieja que no esté bien fijada. Se te puede desprender al pintar sobre ella. Si fuera necesario, quita con espátula la pintura anterior.
- Para pintar toda una habitación sigue un orden lógico de trabajo.
- Procura trabajar con luz natural.
- Comienza por el techo, porque si se manchas la paredes, luego será más sencillo limpiarlas o repasarlas con un poco de pintura.
- Empieza cerca de una ventana luminosa. Procura que la última capa de pintura sea perpendicular a los rayos del sol, así se disimularán los brochazos o las pasadas del rodillo.
- Sigue con las paredes. Lo más sencillo es comenzar desde la parte superior hacia abajo, por el lado más cercano a la ventana. Procura terminar paredes enteras para evitar marcas.
- Si vas a esmaltar o barnizar el rodapié, hazlo después de pintar las paredes. Termina el acabado de las puertas y ventanas. Tratar el suelo, si va barnizado, es la última tarea.
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