Hay que saber cuáles son las herramientas imprescindibles, las importantes pero menos necesarias…, en fin todos los utensilios que pueden facilitar el trabajo.
Será interesante confeccionar un kit de herramientas personalizado en lugar de comprar los que comercializan las tiendas.
Para empezar hay que hacerse con un contenedor práctico y funcional, una cuestión que exige tener en cuenta los siguientes factores: material del contenedor, facilidad de transporte y manipulación, e inclusión de compartimentos y organizadores.
La oferta del mercado comprende las cajas (metal, plástico y tela), los maletines (plástico y metal) y las bolsas y carros de tela. También se puede optar por los contenedores, cajones o módulos apilables de polipropileno si el progenitor es un gran aficionado al bricolaje, y cuenta con un pequeño almacén.
El material del contenedor es importante pues debe ser muy resistente para poder cargar los útiles de bricolaje. Así, en el caso del plástico, lo más aconsejable es el policarbonato o el polipropileno, mientras que en el caso de la tela, se recomienda el nylon grueso.
La facilidad de transporte se resuelve valorando la anchura y solidez de las asas así como el grosor de las ruedas, en los contenedores móviles. Las primeras deben ser robustas y anchas y las segundas deben tener un grosor superior a 10 cm. Finalmente hay que fijarse en los departamentos, bolsillos y cajones y en la operatividad de los mismos (que se abran con facilidad y dejen ver lo que contienen en su interior).
Una vez escogido el contenedor, habrá que centrarse en la elección de las herramientas, pero antes habrá que frenar la posible oxidación del mismo, al introducir en él útiles de metal. Para ello, lo mejor será incorporar una bolsa de tela con arroz.
Los imprescindibles
Es importante que el kit de bricolaje cuente con las herramientas y útiles indispensables para acometer cualquier trabajo de albañilería, carpintería, electricidad o fontanería, así como para resolver las averías o problemas que se puedan presentar en el hogar. Todos los accesorios deben ser de calidad. Ahorrar en esta materia es perjudicial, porque la vida útil de los buenos artículos es infinitamente mayor a la de los mediocres. Además, las herramientas de calidad facilitan el trabajo y contribuyen a evitar riesgos innecesarios.
Los utensilios imprescindibles son:
Alicates.
- Se emplea para cortar cables y desenroscar tuercas. El “universal” es el más práctico.
Escuadra de carpintero.
- Permite comprobar el escuadrado de un mueble o de un ensamble y facilita el trazado de líneas perpendiculares o a 45º respecto al canto de un tablero.
Juego de destornilladores.
- Destornilladores de punta plana y de estrella.
Juego de llaves.
- Incorporará llaves de distintos tamaños para colocar y extraer cualquier tipo de tornillo.
Lijas y lana de acero.
- Lijas de diferentes granos, de 40 a 80, de 100 a 180, y de 240 a 400, para los distintos tipos de pulido. Lana de acero gruesa (0), media (00) y fina (000).
Limas y escofinas.- Para complementar y rematar el lijado.
Martillo.- El más recomendable es el martillo con orejas, que permite extraer clavos y puntas.
Metro de cinta metálica.
- Debe ser ancho y arqueado, con una longitud de 3 a 5 metros.
Nivel.
- Mide la horizontalidad o verticalidad de un elemento, por lo que resulta fundamental para las estructuras o piezas que van colgadas de la pared y para el montaje de estanterías.
Serrucho de costilla.
- Con esta herramienta se alcanza la máxima precisión en los cortes de listones, barras y molduras.
Sierra de metal.
- Imprescindible para cortar metales y plásticos.
Tenazas.
- Indispensables por su versatilidad, sirven para cortar alambres, extraer clavos y puntas y sujetar piezas.
Taladro eléctrico.- Para el uso doméstico, basta con taladro que reúna las siguientes características: electrónico, para regular la velocidad en virtud del material sobre el que se va a proceder; reversible, para girar a derecha e izquierda, lo que facilita su uso como destornillador; con percusión, para taladrar con comodidad los materiales más resistentes; y con una potencia mínima de 500 watios.
Brocas.
- Estas, al igual que el taladro, deben ser de buena calidad y preferiblemente de marcas reconocidas y especializadas en la fabricación de estos productos.
Junto a los útiles mencionados, el cajón del bricolaje deberá integrar también un lápiz, un cúter, una regla, unas tijeras, un alargador eléctrico, cinta adhesiva y aislante, pegamento universal y un amplio surtido de tacos de fijación, tornillos, tuercas, clavos, escarpias, alcayatas, tirafondos y grapas. Los tacos, las escarpias y las alcayatas sirven para colgar cualquier elemento de la pared. Las tuercas, los tornillos y los tirafondos son imprescindibles para fijar, ensamblar, realizar uniones y asegurar fijaciones, y las grapas se utilizan para sujetar los cables a las paredes y ocultarlos en lugares poco visibles.
Lo + leído