De las rústicas a las modernas y vanguardistas pasando por las que se revisten con materiales resistentes y naturales como el mármol, el ladrillo o la madera, la nueva generación de chimeneas sorprende por su innovación y diseño.
Las propuestas vinculadas a la suciedad y el polvo son cosa del pasado. Las chimeneas actuales son productos concebidos como elementos decorativos que además aportan calor. Funcionan con leña, gas, electricidad, y algunas, las más revolucionarias, con etanol desnaturalizado. La elección depende del gusto del usuario, que muchas veces prefiere las opciones de antaño a los modelos de diseño realizados con materiales innovadores. Sin embargo, hasta las chimeneas con apariencia tradicional y clásica, como las de hierro fundido, enmarcadas en mármol o piedra, incorporan innumerables avances en comparación con las versiones anteriores. Las puertas de apertura y cierre, la cámara estanca con tiro natural, los sistemas para optimizar el gasto de combustible, la potencia calorífica ajustable, el control de la temperatura a través del termostato y los dispositivos de seguridad son elementos que se encuentran en casi todas las gamas y colecciones del siglo XXI. La calidad, la limpieza y la sencillez de la instalación son los tres factores que más valora el consumidor en la adquisición de este tipo de producto. Si además presenta un diseño simple, acorde con las tendencias decorativas actuales, y no desentona en los hogares modernos, la elección está clara.
Ecológica, un concepto revolucionario
Las chimeneas ecológicas que se alimentan de etanol desnaturalizado, una energía renovable y limpia en su combustión que no produce residuos, sino tan sólo vapor de agua y dióxido de carbono, han supuesto una auténtica revolución en el mercado. Esta fuente de energía es alcohol puro, al que se le añaden ciertos aditamentos que evitan que pueda beberse, y resulta de la fermentación de los azúcares, producidos principalmente por plantas como la caña de azúcar, las patatas, los plátanos, la remolacha y, más recientemente, por cereales como el trigo.
Estos modelos no necesitan de conductos de humo ni instalaciones, y ofrecen diseños simples y adaptables a cualquier espacio de la vivienda. Su eficacia reside, en gran medida, en la ausencia de tiro de chimenea, lo que permite que todo el calor permanezca en la estancia. La intensidad de la llama se puede controlar mediante un regulador integrado y se puede encender y apagar fácilmente.
La pieza clave de la chimenea ecológica es el quemador, un recipiente perfectamente sellado encargado de almacenar el etanol para su combustión, que puede incorporarse en cualquier armazón y está fabricado en acero inoxidable, lo que garantiza su resistencia y solidez. Las chimeneas ecológicas también disponen de pantallas de cristal resistentes que sirven de protección a niños y animales.
Recomendaciones
Los servicios de Emergencias de las comunidades autónomas situadas en zonas frías suelen distribuir en estas fechas hojas informativas con recomendaciones para los usuarios de chimeneas antes de que comience el invierno. Estos son los principales consejos para esta temporada:
- Limpieza anual del tiro de la chimenea para eliminar por completo la creosata adherida a las paredes del conducto. Si el usuario no sabe hacer esta labor de mantenimiento, deberá encargarla a una empresa especializada.
- Es preferible quemar maderas secas, pues producen menos creosata que las maderas húmedas. Las maderas duras de especies de tratamiento lento, como el roble y la encina, producen menos creosata que las maderas blandas de tratamiento rápido como el chopo o el abeto.
- Mantener una buena ventilación en la estancia donde se ubica la chimenea, pues el fuego consume oxígeno y genera monóxido de carbono. Una ventilación correcta mejorará el tiro o movimiento natural del humo por el interior del conducto, facilitándose la eliminación completa del monóxido de carbono, que como ya se sabe es un gas tóxico.
- Mobiliario y complementos decorativos deben mantenerse a una distancia superior a un metro de distancia de la chimenea.
- No colocar alfombras delante del hogar de chimenea, especialmente si no tiene puerta o pantalla de cierre. Tampoco deben colocarse sillas con ropa para secar cerca del hogar.
- Apagar la chimenea cuando los residentes vayan acostarse, evitando así riesgos innecesarios.
- Colocar un detector de incendios puede ser una excelente medida de precaución en las viviendas con chimenea.
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