La domótica ofrece posibilidades muy interesantes para la vivienda. Una de ellas es la aspiración centralizada, un sistema que recoge el polvo de tu hogar sin apenas realizar esfuerzos ¿Cómo funciona este sistema? ¿Qué ventajas tiene?
La tecnología aplicada a la vivienda, esto es, la domótica, ofrece poco a poco posibilidades más interesantes, cómodas y económicas. Una de ellas es la aspiración centralizada, un sistema capaz de recoger el polvo de la casa mezclado con el aire y trasportarlo a través de un sistema de tubos hasta un depósito mucho mayor que el de cualquier aspiradora tradicional ¿Cómo funciona por tanto este sistema? ¿Qué ventajas reporta a sus usuarios? ¿Es muy costosa su instalación? Ahí van las respuestas.
¿Qué es la aspiración centralizada?
La aspiración centralizada consiste en colocar una pequeña central de aspiración en un punto de la casa y unirla a las tomas de aspiración que estarán repartidas por las diferentes estancias de la vivienda.
Así, el usuario sólo tiene que conectar una manguera flexible y poco pesada a las tomas de la casa, y apretar el interruptor de la misma. Será entonces cuando el polvo, mezclado con el aire, circule a través de los tubos repartido por paredes, falsos techos o suelos, hasta la central de aspiración. La suciedad quedará almacenada en un depósito, bastante mayor que el de una bolsa de aspiradora tradicional, hasta que sea vaciado.
Algunas centrales de aspiración cuentan con la posibilidad de descarga automática, es decir, conectan con los desagües de la casa, y una vez que se termina de aspirar, la suciedad acumulada durante el proceso, se elimina automáticamente.
Ventajas frente a la aspiradora tradicional
Una de los beneficios más interesantes del sistema centralizado de aspiración es la calidad de la limpieza; todo el polvo que recoge es llevado a la unidad central y expulsado, mientras que con los electrodomésticos tradicionales, se pierde parte de lo aspirado debido al aire de escape; hasta un 30 por ciento de las partículas de polvo vuelve de nuevo al ambiente.
Además, las centrales de aspiración son hasta tres veces más potentes que una aspiradora convencional de calidad, lo que te permitirá limpiar más en menos tiempo, y beneficiará tu salud, ya que elimina completamente los alérgenos, tales como ácaros.
Otra de sus ventajas es la comodidad. Mientras que con el aspirador tradicional había que desplazar de un lado a otro de la casa el pesado aparato y sistema de cables, con la aspiración centralizada sólo trasladarás la manguera, la conectarás a la toma correspondiente y listo, evitando en este sentido golpear los muebles, zócalos o paredes.
Por otra parte, el sistema de aspiración centralizada es más silencioso que la aspiración tradicional. Si además, el motor se ubica en el garaje o trastero, no se escuchará ningún ruido.
Instalación del sistema
La instalación de un sistema de estas características depende de cada vivienda, aunque siempre constará de los siguientes elementos: unidad central de aspiración, tuberías, tomas de aspiración y una manguera flexible.
La instalación consiste en colocar la central de aspiración en el lugar elegido de la casa y distribuir los tubos de aspiración hasta cada toma. La red de canalización, se realiza en tubería P.V.C. En cuanto a los tubos es habitual colocarlos dentro de las paredes, en el suelo, falsos techos, armarios empotrados o dobles tabiques. Es importante elegir cuidadosamente la ubicación de las tomas de aspiración, para cubrir el total de la superficie de cada planta, con el mínimo de tomas.
En cuanto a la central de aspiración, esta puede colocarse en cualquier estancia, pero es recomendable hacerlo en puntos alejados de las habitaciones habitables; tales como un patio trasero, garaje, trastero etc, evitando de este modo la contaminación acústica o de estética y espacio.
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