Mujeres y trabajo… - repsol.com

Repsol YPF

Logo Repsol

Ruta

Estoy en: Inicio > ... > Sin salir de casa > Reportajes > En familia
Mujeres y trabajo…

Mujeres ingenieras, médicos, abogadas, obreras, camareras, políticas… Hoy día ver a las féminas en el mundo laboral es un hecho ya normalizado y del cual hay que alegrarse.

Muchos han sido los esfuerzos que vienen realizando desde principios de siglo. Así, uno de los siguientes pasos que se está fraguando es la conciliación de la vida laboral y familiar. Aún es largo el camino que queda por recorrer. Porque las mujeres por lo general, además de trabajar fuera de casa sus ocho horitas, lo hacen también en el hogar familiar, donde siguen encargándose en mayor medida de las tareas domésticas, así como de los niños, y en muchos casos también de personas dependientes (como pueden ser los abuelos). En definitiva, muchos son los esfuerzos que se están realizando, pero muchos son también los que quedan por lograr. 

Mujer trabajadora y discriminación salarial
La situación de la mujer en la España de hoy se podría resumir del siguiente modo: la participación en el mercado laboral aumenta, especialmente en las edades centrales, coincidiendo con la vida familiar. También aumenta el porcentaje de mujeres asalariadas, hecho que confirma que su situación laboral está cada vez más formalizada y socialmente reconocida. Aumenta el número de mujeres empleadas con estudios superiores y su presencia se hace patente en casi todos los sectores económicos. Sin embargo, si bien es cierto que las mujeres acceden al trabajo, no deja de ser menos cierto que aún se sitúan lejos del poder, feudo que aún mantiene la población masculina. La tasa de incorporación de la mujer a cargos directivos es aún menor al 5%.

Para una mujer suele ser difícil encontrar un empleo, de ahí que los programas de ayuda a los grupos menos favorecidos las incluyan como uno más, entre los jóvenes en busca del primer empleo y los minusválidos. Además, cuando lo encuentra, se caracteriza por su precariedad. Y por último, la remuneración que recibe generalmente una mujer es menor que la que recibe un hombre. 

Conciliación de la vida laboral y familiar
La conciliación de la vida laboral y familiar ha pasado a ser uno de los grandes temas que afectan al mundo social, empresarial y político de los últimos años, y lo será aún más en el futuro. Tres son los agentes que han de dar respuesta a tales situaciones. Por un lado, las instituciones públicas, en particular el Estado, deben crear el marco adecuado para facilitar el equilibrio. Por otro, la empresa tiene que replantearse la concepción tradicional del trabajo y de la organización ante la nueva realidad social. Y en última instancia, la sociedad ha de cambiar esquemas, especialmente el referente al rol del hombre en la familia.

Así, por ejemplo, el primero en dar ejemplo para resolver está situación ha sido la propia Administración. El Plan Concilia, supone, para más de 500.000 trabajadores y trabajadoras de la Administración General del Estado, una mejora concreta y perceptible de sus condiciones de vida y de trabajo, con especial atención a las situaciones más complejas y difíciles. Con ello, el Ministerio de Administraciones Públicas también quiere hacer frente y aportar soluciones innovadoras a los nuevos problemas que están generando los recientes cambios en las estructuras familiares y sociales. No se trata de trabajar menos, sino de hacerlo mejor. Por ejemplo, se mantiene el número de horas semanales trabajadas, tanto para los turnos de mañana como para los de jornada completa. Sin embargo, los empleados públicos tienen un mayor margen para decidir su propio horario laboral, dentro de unos márgenes fijos más reducidos y una mayor flexibilidad. Las horas fijas de obligada presencia pasan de 32 horas semanas a 27,5. Es decir, de 9:00 de la mañana a las 17:00 para los horarios de mañana y tarde, con una interrupción mínima para la comida.

Otra de las novedades introducidas, y que hasta la fecha no existía en el marco de la AGE, consiste en que las madres podrán sustituir, con carácter voluntario, el permiso de lactancia habitual para los hijos menores de doce meses, por un permiso de cuatro semanas que se acumulan a su permiso de maternidad. Con ello, se darán más opciones a la hora de decidir cómo organizar los plazos y los tiempos en las familias.


Acceso a Confianza online