Nuevas tecnologías y uso racional - repsol.com

Repsol YPF

Logo Repsol
Casa y Hogar Sin salir de casa

Ruta

Estoy en: Inicio > ... > Sin salir de casa > Reportajes > En familia
Nuevas tecnologías y uso racional

Los datos resultan alarmantes. El 64 % de la población española no realiza ningún tipo de actividad física. El 38 % de los jóvenes afirma no practicar ningún tipo de deporte.

Según un estudio realizado por la Dirección General de Salud Pública, Alimentación y Consumo de la Comunidad de Madrid. Más aún, los niños y niñas españoles pasan una media diaria de 3 horas y 40 minutos delante del televisor. Y es que la llegada con fuerza de las nuevas tecnologías (Internet, videojuegos, etc) hacen que el sedentarismo sea una práctica cada vez más habitual entre las familias, y que el ocio se esté convirtiendo en una actividad individual e inactiva.

El problema se agrava con la aparición de las “nuevas pantallas”: el ordenador, las videoconsolas... que han modificado sustancialmente los hábitos de juego y ocio de los más pequeños. Los padres, educadores y el entorno en general de los niños han de prestar atención a la necesidad de proteger el consumo audiovisual y de nuevas tecnologías de los niños. El niño está más indefenso por la complejidad del producto audiovisual y de las leyes que lo regulan y, además, son múltiples los derechos a proteger: a la información, a la seguridad y a la privacidad, incluso, a sus intereses económicos.

Algunas claves para un consumo crítico y racional
El niño debe recibir una educación ante la televisión y ante otros aparatos como el ordenador o las videoconsolas. Así, un consumo crítico y racional supone elegir, de una manera consciente y premeditada, qué es lo que se va a ver y por qué, cuanto tiempo se le va a dedicar y procurar que su consumo no sea excesivo. Se trata asimismo de evitar que la televisión sea el único recurso de ocio y de información y fomentar en los chavales una interpretación crítica de los mensajes que reciben a través de la televisión.

Es importante también tener en cuenta que los niños aprenden de los adultos, y por tanto, aprenderán de la televisión que sus padres vean. En definitiva, si el padre practica deporte, el niño se sentirá más motivado a ello y lo verá como algo cotidiano y normal. En hábitos alimenticios, por ejemplo, será difícil concienciar a un niño de la importancia de empezar el día con un buen desayuno, si los padres sólo beben rápidamente un café. Del mismo modo, para lograr que los niños y jóvenes vean con más criterio “la tele”, no nos será muy eficaz proponerles que sean más exigentes con los contenidos que eligen cuando los adultos optan por los contenidos más sensacionalistas.

Los niños y la red
La Red de redes lo inunda todo. Internet se ha convertido en los últimos tiempos en un instrumento cotidiano para niños y jóvenes. Y su utilidad resulta evidente; es una fuente de información fantástica, acerca a las personas, permite una comunicación inmediata con cualquier parte del mundo etc. Pero su uso desmedido, sus malas prácticas y la mala fe de algunos usuarios pueden volverse en contra de niños indefensos y desprotegidos. Por ello, y para fomentar una navegación segura y provechosa entre los más pequeños, es importante que ésta se practique de la mano de sus padres o educadores.  

Es importante que los padres expliquen a sus a sus hijos las ventajas e inconvenientes que tiene la Red, así como enseñarles a beneficiarse las ventajas de Internet. Aprender a buscar contenidos e informaciones útiles, desechar las que no son rigurosas o de baja calidad son otros aspectos que han de fomentar. A la hora de localizar un tema concreto, si es que usan los servicios de un buscador, es importante que sepan seleccionar el enlace más adecuado. 

Los padres deben estar muy alertas ante los contenidos que sus hijos puedan visitar, ya que entre las webs que propone un buscador siempre puede aparecer alguna no apropiada para menores. 

Atención a foros y chats
Muchos son los niños y jóvenes que se dejan embaucar por los encantos de la comunicación instantánea, de los chats o foros de discusión. No obstante, deben tener presente que no conocen a quien se encuentra en el otro lado, y por ello, en ningún caso deben facilitar datos privados, sobre todo referentes a nombres, domicilios, datos bancarios etc.  Los padres deben vigilar de un modo intenso su  su participación en foros donde entren en contacto con personas desconocidas y evitar que acudan a citas con personas conocidas a través de Internet. 

24 de abril de 2007


Lo + leído

Acceso a Confianza online