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Derechos de los usuarios de aparcamientos

 

 

Cada vez hay más vehículos, por lo que aparcar el automóvil en la vía pública se está volviendo una misión casi imposible en muchas capitales de España, sobre todo en determinadas horas del día o de la noche. Esta situación propicia que los ciudadanos utilicen con mayor frecuencias los aparcamientos, por lo que es necesario conocer las normas que existen para su uso, y los derechos que el usuario posee.

 
El problema del aparcamiento se puede hacer extensivo también a los barrios, ya que las plazas de garaje son un bien cada vez más escaso en las grandes ciudades. Además de los estacionamientos en la vía pública o en los garajes particulares, el usuario de los automóviles dispone de la oferta pública de aparcamientos,  en los que existe una serie de obligaciones y derechos generalmente desconocidos para la mayoría de los ciudadanos.

El principal foco de fricción entre los usuarios de aparcamientos y sus responsables, gira en torno al pago por hora o fracción, ya que los consumidores demandan una mayor exactitud en estas tarifas. De hecho muchas asociaciones de consumidores han manifestado su total desacuerdo con el redondeo al alza, exigiendo que se adopten medidas para terminar con esta práctica, ya que consideran que origina una situación de desequilibrio, que perjudica directamente al usuario.

El polémico redondeo
Basta con que el vehículo haya estado una hora y cinco minutos para que su usuario tenga que pagar como si hubiera estado una hora y media. Si otro conductor estacionase su vehículo en esta plaza durante los 25 minutos restantes, tendrían que abonar el importe correspondiente de nuevo. Este redondeo es consecuencia de la existencia de un fracción mínima de 30 minutos, lo que da lugar a que con frecuencia el usuario pague por un tiempo superior al que realmente ha ocupado la plaza de garaje.
 
Ante dicha situación, el Instituto Nacional de Consumo - perteneciente al Ministerio de Sanidad y Consumo-, presentó el pasado otoño una denuncia contra los aparcamientos públicos que realizan estas prácticas. De esta forma, el organismo público elevó inicialmente su demanda ante los Juzgados de Primera Instancia de Madrid, con la intención de que una sentencia favorable pudiera servir de base para el resto del sector.

En la actualidad, el litigio está pendiente de resolución judicial, pero todo hace pensar que la demanda de la Administración logrará su objetivo. Por lo pronto, los Ayuntamientos de Málaga, Madrid y Barcelona ya han anunciado su intención de acoger la iniciativa a lo largo de 2004, por lo que el precio del aparcamiento dependerá de los minutos -o serie de cinco minutos- consumidos en los mismos.

En los aparcamientos públicos municipales, existe un pliego con las normas de uso del recinto, y tarifas de los mismos. Y si bien es cierto que los responsables del aparcamiento se comprometen a velar por la integridad y seguridad de los vehículos, así como de los accesorios que se encuentren incorporados de forma solidaria al vehículo -las ruedas, por ejemplo-, no sucede lo mismo con las pérdidas o sustracciones de elementos portátiles o extraíbles -radios o teléfonos móviles, por ejemplo- que pudiera portar el vehículo.

Por otro lado, los daños que un conductor pudiera causar en el aparcamiento -rozadura en una pared, por ejemplo- correrían a su cuenta, o a la de su compañía de seguros (Autoclub), al tratarse un daño a terceros, cuya cobertura es obligatoria.
 


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