Repsol YPF

Logo Repsol

Ruta

Estoy en: Inicio > ... > Sin salir de casa > Reportajes > Guía del consumidor
parques80x60__65446.gif
Guía para el usuario de parques de ocio

 

 

La búsqueda de nuevos filones de negocio ha animado a una docena de localidades españolas a imitar un modelo de explotación turística procedente de Estado Unidos: los parques temáticos. Con inversiones multimillonarias y grandes extensiones de terreno, este tipo de actividades se ha consolidado en España en muy poco tiempo, diversificando la oferta de ocio y generando riqueza y nuevos puestos de trabajo.

 
Desde Port Aventura (Tarragona) a Terra Mítica (Benidorm), pasando por Isla Mágica (Sevilla), existe multitud de ofertas herederas de la tradición de los vetustos parques de atracciones o de ferias. Por ejemplo, al reclamo de un buen chapuzón refrescaron nuestros veranos los Aquópolis de Madrid, Cullera, Torrevieja, Huelva, Sevilla o Mallorca (allí llamado Aquacity). Los amantes de la nieve pueden deslizarse en laderas artificiales en Xanadú (Madrid) durante todo el año, y los aficionados a los animales lo pasarán en grande en Faunia (Madrid), el Parque Oceanográfico (Valencia), Selwo (Estepona) y Valwo (Matapozuelos).
 
A la lista también hay que añadir los Parques Warner Bros y otros recintos imitadores de los míticos Disneyworld estadounidenses y parisino. La denominación común de todos ellos es que están diseñados para el público familiar.
 
A la vera de los toboganes, atracciones mecánicas o escenarios que recrean los paisajes del cine, crece una generosa industria de servicios con puestos de merchandising, bares, restaurantes y servicios financieros para que no falte de nada. También abundan las zonas de descanso, aseos, oficinas de información, puntos de encuentro para personas extraviadas, consignas, objetos perdidos y aparcamientos.
 
La seguridad ante todo
Las medidas de seguridad de estos recintos cumplen con unos estándares de calidad generalmente muy exigentes, debido a las altas cantidades de público que concitan. Todos tienen servicios sanitarios específicos, personal cualificado (socorristas, técnicos, animadores) y probados procedimientos de actuación en caso de contingencias.
 
Las normas de actuación ante cada atracción no dejan margen a la duda, recelo o interpretación arbitraria. Para velar por el cumplimiento de estas premisas está el personal
-en número suficiente y debidamente formado- para su cometido, con el objetivo de preservar el buen uso de las instalaciones, evitar conductas temerarias y cumplir las normas de acceso en función de las edades, peso o altura de los usuarios.
 
El riesgo de accidente en una atracción mecánica es ciertamente muy reducido, aunque sólo sea porque de ello depende la supervivencia de este tipo de negocios. Además, las pólizas frente a riesgos personales o materiales de los parques temáticos y de atracciones son tan elevadas que las compañías de seguros cuidan celosamente estos aspectos con requisitos extraordinariamente fiables, desde revisiones permanentes, planes de mantenimiento, vigilancia presencial y todo tipo de cautelas.
 
Por lo tanto los usuarios que teman por su integridad física en este tipo de actuaciones deberían preocuparse con mayor motivo por otras cuestiones más habituales y cotidianas, como los riesgos por insolación, deshidratación, quemaduras solares, pequeñas lesiones relacionadas con el cansancio físico o crisis nerviosas ante extravíos de familiares.
 
Consejos prácticos
De esta forma, para asegurar una jornada feliz el consumidor debe tener en cuenta los siguientes aspectos:
- Acordar de antemano un lugar de encuentro en caso de pérdida o despiste.
- Planificar la visita previamente para aprovechar el tiempo en las atracciones favoritas.
- Vestir ropa cómoda y adecuada a las condiciones meteorológicas.
- Tener en cuenta el horario del cierre del recinto.
- Eludir en lo posible los días de mayor afluencia de público.
- Llevar dinero en efectivo por si no funcionan los medios de pago electrónicos.
 


Acceso a Confianza online