Antes de salir de vacaciones hay que dejar las plantas en condiciones perfectas para que no se vean perjudicadas por falta de agua y de humedad.
El mejor sistema es contar con un buen vecino, un amigo sensible con las plantas o un familiar que se responsabilice de sus cuidados y atenciones. De esta forma, la tranquilidad será total para quien sale de viaje. Sin embargo, a falta de una persona que pueda ocuparse de estas funciones, habrá que echar mano de remedios caseros. En primer lugar, hay que valorar el número de plantas de que se dispone y su ubicación en la vivienda. Si se trata de una terraza repleta de verde, lo mejor será instalar un sistema de riego de automático. No es muy costoso y se puede colocar por encima de las mismas, de forma que se active tres veces por semana, a primera o última hora del día. Estos sistemas son muy eficaces y aseguran al pequeño vergel del ático o la terraza las condiciones necesarias de humedad y las dosis de riego precisas.
Si se tienen algunas macetas repartidas por distintas estancias del hogar, lo más aconsejable es reunirlas en la habitación más fresca y crear en la misma un microclima adecuado a los nuevos inquilinos. El nivel de humedad idóneo se logra agrupando los vegetales y poniendo junto a ellos un gran cubo con agua. Además, los tiestos deben colocarse sobre platitos con grava o piedrecillas humedecidas.
Si el número de plantas no supera el trío, el mejor consejo será cubrir la bañera con piedras, echar agua sobre las mismas para que estén mojadas y ubicar sobre ellas los tiestos, de forma que únicamente rocen con las piedras, pero nunca con el agua. El cuarto de baño es una estancia perfecta, pues por sus propias funciones, suele tener un nivel de humedad mayor al de otras áreas de la casa. Si es grande y se poseen bastantes macetas, será la habitación ideal para depositar todas las plantas.
Antes de pasar al asunto más espinoso, el riego, hay que evitar que los ejemplares pierdan humedad por la evaporación. Para ello, se completará el microclima con una cubierta de plástico, que se habrá agujereado previamente. De esta forma las plantas estarán resguardadas en un eficaz hábitat doméstico.
Riego a distancia
Aunque la persona esté de vacaciones, las plantas continúan su ciclo existencial y los aportes de agua son imprescindibles para su supervivencia. Los métodos caseros de hundir en la planta una botella con agua boca abajo a la que se habrá hecho un pequeño orificio en el tapón o conectar los ejemplares a contenedores de agua con un cordón de algodón a través del cual las plantas absorben el líquido, son válidos, pero están desfasados.
Actualmente, las empresas se han volcado en la búsqueda de soluciones para esta problemática y han lanzado productos realmente innovadores. El más valorado por el usuario, según apuntan los foros de Internet, es el agua en gel, más conocido con el nombre de la marca que lo comercializa, Chupiplant. Es una propuesta muy económica que se encuentra en las grandes superficies, supermercados y viveros y que facilita a las plantas la dosis de agua necesaria durante un tiempo mínimo de 15 días. Chupiplant es un agua gelificada que reacciona en contacto con la tierra y con los microorganismos que esta contiene para degradar el producto y transformarse en agua, proporcionando a la planta la humedad precisa. El efecto no es inmediato y la degradación se produce de forma progresiva a medida que el producto se descompone. Contiene agua de lluvia y nutrientes y su manejo es muy sencillo: únicamente hay que levantar la tapa del envase, dar la vuelta al mismo y enterrarlo a unos dos centímetros en la maceta, de forma que el producto esté en contacto con la tierra. En la primera aplicación, hay que regar abundantemente y verificar el contenido quince días después. Es imprescindible aplicar las dosis correspondientes al tamaño de la maceta. Estas medidas vienen explicadas por el fabricante en el packaging.
Las jardineras autorriego, recipientes con un depósito de agua incorporado en su base del que se autoabastece el vegetal, son también una buena opción. Sin embargo, el éxito de este sistema está relacionado con el conocimiento del usuario a la hora de montarlo y con el tipo de especie. En principio, las macetas autorriego sólo deben emplearse con plantas que necesiten humedad constante, pues de lo contrario pueden llegar a pudrirse las raíces por exceso de agua. No es aconsejable adquirir las hidrojardineras sin consultar al experto todo tipo de cuestiones con respecto a su instalación, el mantenimento del agua para que no se estanque, y lo más importante, qué tipo de de ejemplares se van a colocar en ella.
Lo + leído