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Un jardín antiinsectos
Flor roja antiinsectos

Con el calor, los insectos hacen acto de presencia en los jardines y terrazas y se convierten en una visita molesta, que impide disfrutar de reuniones al aire libre. Una forma de hacerles frente es plantar ciertas especies, capaces de repelerlos a la vez que sirven como adornos.

Existen todo tipo de productos químicos y naturales, así como trucos caseros para acabar o al menos reducir las plagas de insectos propias de la primavera y el verano. Sin embargo, una alternativa eficaz y ecológica es la utilización de plantas con cualidades repelentes.

Huerto protegido
En este grupo del reino vegetal destacan las plantas aromáticas. Resultan esenciales cuando en el jardín además de flores y arbustos, contamos con un pequeño huerto o árboles frutales.

Para este último caso y también si se tienen rosales, se puede echar mano de la ciboulette, una especie que resulta muy eficaz frente a los pulgones y los hongos. También los ajos y ajetes resultan adecuados para combatir los pulgones, ya que actúan atrayendo a los abejorros que son enemigos naturales de los primeros. Basta con plantar todas estas variedades cerca de aquellas que se desean proteger.

Hormigas a raya
Para otra plaga a extinguir de nuestro jardín son las hormigas. Para ello, nada mejor que contar optar por la lavanda, la mejorana y la menta, cuyo efecto aumenta si se combinan con la albahaca. Esta misma aromática va muy bien para proteger los tomates, mientras que el romero y la salviaactúan como barreras frente a las moscas que atacan las zanahorias. Las plantas de sésamo se emplean igualmente como hormiguicidas y son eficaces si se colocan en los extremos de la huerta o el jardín.

Contra los impertinentes mosquitos
Ahuyentar a los mosquitos, que nos impiden disfrutar de veladas en las noches de verano, es sencillo. La solución es plantar caléndulas y flores de copete, o aromáticas como el romero y la albahaca. Y si el problema reside en invasiones constantes de polillas, nada mejor que la lavanda, más eficaz  sumada al romero y el ajenjo.

Con algunas de estas plantas se pueden realizar preparados para combatir las plagas. Por ejemplo, para luchar contra las hormigas es posible elaborar una infusión a base de hojas de lavanda y pulverizar con ella las especies afectadas. Frente a los hongos en los rosales, va bien una infusión que contenga cola de caballo que se debe aplicar sobre la planta y en la tierra que la rodea.

Fáciles de cuidar y muy resistentes
Las especies ahuyenta insectos resultan fáciles de cuidar y bastante resistentes. Casi todas ellas prefieren estar ubicadas a pleno sol y no suelen ser muy exigentes respecto a los riegos. Tampoco demandan mucho abono y de hecho es mejor no pasarse con él, ya que podría interferir en las propiedades de sus aromas naturales.

Las características ornamentales de estas plantan permiten crear composiciones interesantes. Por ejemplo, el tomillo cuenta con una bonita flor de color violeta que despuntan en verano mientras que las caléndulas ofrecen otras más grandes con varias capas de pétalos. Por sus necesidades, se pueden agrupar y criar en una misma zona o recipiente la hierbabuena y la menta junto con la albahaca; el orégano estará bien cerca del tomillo, que también es posible combinar en una misma maceta con la lavanda. Un cóctel vegetal acertado es la mezcla de especies con flor con aromáticas, ya que otorga al jardín un aspecto espontáneo y campestre. 
 

20 de junio de 2005


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