
¿Quieres introducirte en el mundo de la jardinería y disfrutar del mundo vegetal? Un consejo: escoge las especies más resistentes y fáciles de atender y así, encontrarás el estímulo necesario para no desistir en tu empeño e incrementar tu interés por el mundo vegetal.
Convertirse en un aficionado a la jardinería depende, en buena medida, de cómo hayan sido los primeros contactos con ella. Un comienzo exitoso puede marcar la diferencia entre el flechazo y el abandono rápido jalonado de frases como no se me da bien o no tengo mano. Una manera de evitar esto último es optar por aquellas especies más sencillas y fáciles de cuidar, que prosperan y lucen bonitas con unas atenciones mínimas y al alcance de cualquiera.
Plantas de interior sencillas de atender
Una familia muy apta para principiantes es la de las aráceas. Aquí encontramos plantas de interior tan conocidas como:
- El potos. Se trata de una planta muy longeva, que se desarrolla muy bien y puede emplearse como trepadora y colgante. Colocada en zona de luz, los tonos de las hojas pueden ser variegados, volviéndose verdes si se dispone en la sombra. Eso sí, no soporta las corrientes de aire ni los cambios bruscos de temperatura. Es muy resistente a plagas y enfermedades y, si se mantiene bien abonado, crece libre de parásitos.
- El espatifilo. Es una variedad de hojas verdes con flores blancas muy llamativas, que requiere ambientes con buena luz, sobre todo en invierno, y riegos frecuentes, aunque conviene colocar unos guijarros en el platillo para no encharcarlo. En verano se puede sacar al exterior, sobre todo, si se producen lluvias tormentosas.
- El filodendro. Puede compartir maceta con otras especies y soporta ambientes cargados, incluso corrientes de aire. Se trata de un todo terreno que en invierno basta con regar una vez a la semana y que se adapta a tanto a zonas iluminadas como oscuras, aunque no le gusta el sol directo. Pero quizá la especie más conocida y cultivada de las aráceas es el potos.
- La alocasia. Resulta muy vistosa por sus grandes hojas verdes (las hay rojizas), resiste muy bien el calor y apenas sufre el ataque de plagas. Crece con rapidez, le gusta la humedad y no es necesario cambiarla de maceta de forma anual.
Cactus y otras especies
Otro grupo vegetal ideal para novatos es el de los cactus y las suculentas, que se caracterizan por acumular agua en sus raíces, tallos y hojas. Existe una variedad infinita de ambos: 2.500 especies de cactus y unas 6.000 de suculentas, que a su vez ofrecen una amplia gama de formas y flores. El cultivo es muy sencillo y no precisan mucho espacio para desarrollarse, lo que hace que se puede acumular en zonas pequeñas. Suelen aguantar temperaturas extremas, sobre todo los cactus, y prefieren áreas bien soleadas y riegos espaciados, esporádicos en invierno. Durante la primavera y el verano se pueden sacar al exterior, vigilando que el sol no queme sus hojas. Antes de la floración, conviene abonarlas con productos ricos en potasio y tener en cuenta que si hallan en macetas de barro, el riego ha de ser más abundante que si están en recipientes de plástico.
El cuidado de las plantas aromáticas
A la lista de plantas para principiantes se pueden añadir las aromáticas. Romero, salvia, orégano, menta y albahaca se dan muy bien en jardineras y precisan poca agua para crecer, aunque en verano deben incrementarse los riegos. La menta y el estragón prosperan con gran rapidez y todas las aromáticas en general demandan una buena poda tras la floración para que los tallos no se hagan leñosos. Ninguna requiere mucho abono, ya que éste puede interferir en su olor y sabor.
Aprovechando el invierno, también es posible cultivar plantas de interior con flores, las cuales darán un estupendo resultado a los recién llegados al mundo de la jardinería. Hablamos de azaleas, ciclámenes y violetas africanas que alargan su floración con un poco de humedad ambiental y que se pueden sacar al exterior según se acerque la primavera. Y si se es amante de los bulbos, que estarán en flor desde finales del invierno, recordar que el más fácil de cultivar es el jacinto y uno de los más resistentes, el muscari, muy poco exigente en cuanto a temperaturas y riego.
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