¿Tienen los transistores de radio de toda la vida los días contados? Probablemente la respuesta sea sí. El culpable: Internet. La radio online ofrece una mayor calidad de sonido y un amplio abanico de emisoras -nacionales y extranjeras- a un “clic” de ratón. Todo ello sin olvidar el “podcasting” y las radios semánticas o la carta, que hacen furor en la Red.
La radio en línea es más antigua de lo que se piensa. Internet Talk Radio se considera la primera emisora online. Fue desarrollada por Carl Malumud en 1993 y empleaba una tecnología denominada MBONE. Dos años más tarde, en 1995, nacía la primera estación de radio exclusiva por Internet de tiempo completo. Se llamaba Radio HK y emitía exclusivamente música de bandas independientes.
Posteriormente, una vez que se fue consolidando la tecnología y la banda ancha, las emisoras tradicionales empezaron a desembarcar en la Red y aparecieron miles de radios que funcionan mediante el sistema streaming (archivo que se descarga y se escucha al mismo tiempo y que no puede ser grabado). Programas como Shoutcast ayudaron a popularizar este formato.
Sintonizando
Hoy en día cualquier ordenador está preparado para sintonizar y escuchar radio por Internet. Lo único que se necesita es una conexión ADSL, tarjeta de sonido, altavoces y un programa de reproducción, como RealPlayer, WinAmp, los que vienen por defecto con el sistema operativo (Windows Media Player o iTunes), o XMMS y Amarok para Linux. Hay emisoras que se escuchan desde la propia página web (la mayoría de las convencionales) y otras son accesibles directamente desde el reproductor, por lo que no es necesario abrir el navegador.
Para localizar una radio en el ciberespacio simplemente hay que acudir a un buscador tipo Google o Yahoo! o, más cómodo si cabe, a un radio-buscador. Live365, Radiotower, Surfmusic o Omninternet están entre los radio-buscadores más utilizados por la comunidad internauta. Tienen un amplio catálogo de radios, generalmente clasificadas por continentes y tipo de música que emiten. La ventaja que tienen estos buscadores es que permiten al usuario escuchar directamente la programación, sin necesidad de pasar por la web oficial de la emisora. Además, facilitan información sobre la calidad de la emisión y el tipo de software requerido.
En estos mismos buscadores se pueden encontrar emisoras en español, pero hay otro tipo de directorios más centrados en radios hispanas, como Linkopedia, StarChat, Vidauna o Portalmix.
Al gusto del oyente
Pero la Red no se limita sólo a ofrecer programas radiofónicos convencionales. Hay otras formas de radio que han surgido al calor del extraordinario desarrollo de la Web 2.0 o Internet social, como el “podcasting” y las radios musicales semánticas.
El “podcasting” se ha consolidado como forma de expresión y su éxito va ligado al de los reproductores MP3. Cuando surgió este fenómeno, hace ahora unos tres años, algunos periodistas se refirieron a él como una “revolución del audio amateur”. El creador de un “blog” se convertía en locutor del mismo.
El “podcasting” supone la creación y distribución de archivos de sonido -de contenido variado- mediante RSS (sistema para sindicar información en Internet). Precisamente, la sindicación es la principal ventaja del “podcasting” frente a la colocación de archivos de sonido en una página web. El sistema RSS avisa de la presencia de nuevos contenidos para descargar.
Con este sistema, el internauta escucha un programa de radio sobre los temas que más le interesan, al tiempo que los creadores se convierten, premeditadamente o no, en predicadores de la Red que se dirigen a una audiencia fiel.
Entre los “podcast” en castellano más populares se encuentran, entre otros, Podcast-es.org, Comunicandopodcast.com, ipunkrock.net o El Bloguipodio.
Las radios musicales semánticas, por su parte, guardan cierta relación con los “podcast” en el sentido de que ofrecen al usuario lo que quiere escuchar. En principio, nadie oirá a través de estas emisoras online nada que no sea de su gusto. Una radio semántica analiza las preferencias musicales del oyente, a través de las canciones que elige escuchar, y a partir de ahí crea un perfil de usuario.
Con los perfiles que ha elaborado, forma grupos de gustos similares y les ofrece música que sospecha que puede ser de su agrado. Se crea así una radio que emite sólo canciones que se ajustan a los gustos del internauta.
Pandora es quizá la radio semántica más popular, aunque en la actualidad no permite el acceso a la mayoría de usuarios residentes fuera de Estados Unidos -España incluida- por un asunto de licencias. Sí se puede acceder a Last FM, que registra la música que se escucha a través del ordenador; Mercora, que permite introducir canciones para compartirlas con otros usuarios, o Jamendo, sitio en el que los artistas ponen sus canciones a disposición de quien quiera descargárselas libremente.
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