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Tras el sol, mantener el bronceado

Las vacaciones tocan fin y es el momento de observar el estado de la piel. Para mantener el bronceado adquirido y recuperar la epidermis expuesta al sol, tan sólo hay que seguir unos sencillos pasos.

El verano es la época del año en la que la piel está más expuesta a los efectos nocivos de agentes externos como el sol o el aire. Tras las vacaciones, llega el momento de analizar su estado que, por lo general, tras haber estado excesivamente expuesta al sol, ahora se encuentra seca y áspera.  Es el momento de volver al trabajo, unas fechas en las que las horas de sol comienzan a reducirse y por ello, es el momento también de realizar un tratamiento de choque que permita hidratar, nutrir y reafirmar la epidermis, con lo que también se prolongará el bronceado. 

El primer paso es realizar una buena exfoliación a la hora de ducharse, para eliminar las células muertas que suelen ser la causa del aspecto opaco y reseco de la piel. La piel se regenera de manera natural cada 28 días, aproximadamente. Durante este tiempo, las células que están en la capa basal, la más interna de la epidermis, ascienden hasta la superficie. Una vez allí reemplazan a las células muertas que han cumplido su ciclo, formando una nueva piel.

Primer paso, exfoliación 
Al exfoliar, se activa la circulación, se suaviza la piel y se produce la regeneración celular, de forma que la piel se  fortalece y recupera su elasticidad. Además, la exfoliación evita la sequedad y la descamación y ayuda a conservar el bronceado, de forma que la epidermis se renueva y así se hidrata con facilidad. 

Para aplicar el producto se hace un ligero masaje con un guante de crin y aplicando cremas o geles específicos. Se realizan movimientos circulares en el vientre, caderas y glúteos con movimientos ascendentes en las extremidades, insistiendo en las zonas más secas como codos, rodillas y tobillos. Una vez exfoliada la piel, se recomienda finalizar con una ducha de agua fría. 

Tras la exfoliación, el siguiente paso es recurrir a un tratamiento de choque para hidratar la piel y devolverle la elasticidad y firmeza. Los primeros días conviene aplicarse mascarillas y después una crema hidratante por la mañana y una nutritiva durante la noche, para lograr una piel suave y luminosa y evitar que llegue a pelarse. El aire acondicionado del trabajo, la falta de humedad y el calor son enemigos de la piel. De ahí la necesidad de aplicarse cremas hidratantes e incluso tener a mano un spray de agua termal, para ayudar a que la piel no se deshidrate. Tras vaporizar el agua sobre el rostro, es necesario aplicar un poco de crema, para que la piel absorba el agua y ésta no se evapore.

Para prolongar el bronceado que se ha adquirido en estos días de ocio, se puede acudir a sesiones de rayos UVA tras las vacaciones o recurrir a los autobronceadores que se aplican fácilmente, aportan un color muy natural y cuentan con la ventaja de que evitan los daños solares. Mientras se estén utilizando es necesario exfoliar la piel cada quince días para retirar las células muertas. La exfoliación limpia en profundidad y hace que el producto penetre mejor en la piel, de forma que así se conseguirá que ésta se autobroncee de manera uniforme.  

La alimentación, fundamental
Pero a la hora de mantener este bronceado hay que ir más allá de los cuidados de la piel y nutrir el organismo con vitaminas y antioxidantes. Por eso, es muy importante mantener una alimentación rica en frutas y verduras, como albaricoques, mangos, tomates, verduras de hoja verde, como la lechuga, las espinacas y las judías y frutos secos y no olvidar beber zumos y agua en gran medida, porque actúa como un depurador para el organismo. 

Las cremas hidratan la piel, pero para hidratar el organismo por dentro, además del agua, es importante consumir verduras como el pepino, las acelgas o el apio, ricas en potasio, un mineral que hidrata la piel. Alimentos como las zanahorias, la sandía, el melón o las moras contienen betacaroteno, una sustancia que estimula la pigmentación y potencia el color moreno de la epidermis. 

Para que el cuerpo mantenga un ligero color dorado durante todo el año, se pueden utilizar cremas hidratantes con un pequeño porcentaje de autobronceador. También existen toallitas autobronceadores para el rostro que dejan un color muy suave y natural. Eso sí, después de utilizar estos productos autobronceadores, es importante lavarse bien las manos con agua y jabón.

Otro complemento para que el bronceado sea lo más duradero posible son los complementos nutricionales. Muchas casas de cosmética presentan tratamientos complementarios a sus cremas en forma de cápsulas en las que se concentran vitaminas, minerales y oligoelementos para potenciar y prolongar los efectos tópicos del tratamiento cosmético.

28 de agosto de 2007


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