La prevención de los riesgos domésticos es imprescindible en cualquier hogar, pero sobre todo si hay niños o personas mayores. Son los colectivos más vulnerables a quemaduras, caídas, heridas, asfixia, intoxicación y otros posibles accidentes en la vivienda.
Los Servicios de Protección Civil de los ayuntamientos y corporaciones locales editan documentos claros y explicativos para prevenir los riesgos domésticos y evitar accidentes en el hogar. Hay que tener especial cuidado con la instalación de gas y la instalación eléctrica, así como con los gasodomésticos y electrodomésticos; con las superficies resbaladizas; con las alturas; con el uso de herramientas de corte y con los productos tóxicos.
Hay que vigilar los cierres de las llaves del gas antes de acostarse y proteger los enchufes con dispositivos específicos si hay niños. A los más pequeños, tendrás que educarles desde que empiezan a tener uso de razón para que no jueguen con los enchufes ni con los aparatos de gas.
Es imprescindible revisar periódicamente la instalación de gas y mantener en buen estado las calderas de la calefacción, los quemadores de la cocina y los tubos de conexión. Si tienes braseros o estufas, procura que estén alejados de cortinas y visillos y, por supuesto, no coloques prendas de ropa en sus proximidades.
Caídas y resbalones
Las caídas accidentales son una causa habitual de accidentes en la vivienda, sobre todo si en ella habitan personas mayores, que en muchos casos se mueven con dificultad, y pueden tener resbalones, sobre todo en el cuarto de baño o en la cocina, donde puede haber superficies deslizantes. Si vives con mayores, libera el suelo de las estancias de las habitaciones y obstáculos, coloca alfombrillas de hule y agarraderas en el cuarto de baño. Vigila de cerca que no utilicen sillas o mesas para alcanzar objetos que se encuentran en sitios altos. Es mejor que ellos no realicen estas acciones y que las haga una persona más joven, empleando siempre una escalera en buen estado.
Las caídas en el hogar también afectan a los niños, que por su imprudencia y desconocimiento del peligro, pueden resbalar en la bañera o perder el equilibrio si juegan en la cama o en el sillón. Para prevenir los riesgos domésticos con los más pequeños, deberás bloquear los cierres de las puertas de acceso a terrazas y balcones y los de las ventanas. Será conveniente que protejas estas áreas con rejillas, barandillas o celosías y que liberes la superficie de elementos (cajas, jardineras...) a los que puedan subirse. En cualquier caso, nunca hay que dejar que los niños jueguen sin vigilar en una terraza o azotea.
Cortes, heridas y quemaduras
Otra parte de los accidentes que tienen lugar en las vivienda son las quemaduras, cortes y heridas. Con respecto a las primeras, lo más habitual es que estén provocadas por un descuido en el calentamiento excesivo del aceite en la cocina, la plancha o el agua caliente. Para evitar riesgos, debes colocar los utensilios de cocina de forma estable sobre el fuego, procurando que sus mangos no sobresalgan de la superficie donde están situados, es decir, colocados hacia adentro. La plancha siempre debe apoyarse sobre una superficie estable, intentando que el cable que la conecta a la instalación eléctrica no se enganche u obstaculice el paso. Los niños tampoco deberían manipular la grifería del agua caliente o tocar el agua cuando sale a temperatura muy elevada.
Algunos accidentes en el hogar se producen por una mala utilización de los utensilios de corte. Sé cuidadoso con los cuchillos, tijeras, cuchillas de afeitar y otras herramientas con hoja cortante y evita que los pequeños accedan a ellas.
Intoxicaciones
Los productos de limpieza y perfumería, los insecticidas y productos de jardinería, las pinturas y disolventes, las bebidas alcohólicas, los alimentos en mal estado y los medicamentos son los principales causantes de accidentes en la vivienda por intoxicación. Es imprescindible revisar el estado de conservación de los alimentos y su fecha de caducidad, así como lavarse las manos tras la utilización de productos que contengan sustancias tóxicas.
Igualmente, debes guardar todos los productos, cuya ingestión entrañe algún riesgo, en un lugar al que no puedan acceder los niños, y cuando tengas que usarlos, debes hacerlo siguiendo siempre las instrucciones del fabricante. En caso de intoxicación, te aconsejamos que contactes con el Departamento de Sanidad de tu localidad o con el Instituto Nacional de Toxicología, Tel.: 915 620 420.
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