Finalmente, el título mundial se queda en manos de quien ya estaba: El finlandés Kimi Raikkonen y su equipo, Ferrari. El Tribunal de Apelación de la FIA decidió desestimar el recurso de McLaren, que solicitaba la descalificación de BMW y Williams en la última carrera del año, por presuntas irregularidades en sus combustibles. De haberlo admitido y resuelto en favor del equipo de Ron Dennis, Hamilton habría visto recalificada su posición final en el GP de Brasil hasta la cuarta plaza, lo cual le hubiera dado el título mundial.
La reclamación de McLaren sentó especialmente mal en Ferrari, donde no dudaron en tildar a Dennis de "hipócrita" y le acusaron de "no saber perder". Sin ir más lejos, el español Marc Gené, piloto probador de la escudería de Maranello, no tuvo reparos en asegurar que McLaren ha estado "mintiendo durante todo el año".
Por su parte, el Tribunal de Apelación de la FIA consideró el recurso de McLaren "inadmisible". "Tras escuchar las explicaciones de ambas partes y después de examinar varios documentos y otras pruebas, el recurso del equipo McLaren Mercedes es inadmisible", sentenciaron, más concretaente. El Tribunal, presidido por el checo Jan Stovicek, estaba formado así mismo por el estadounidense John Cassidy, el portugués José Macedo e Cunha y el griego Vassilis Koussis.
Esta sentencia irrevocable pone fin, de una vez por todas, a una temporada que prácticamente ha estado más tiempo de despacho en despacho que en las propias pistas. Si ya el duelo entre Alonso y Hamilton ha provocado portadas, polémicas y sanciones dispares, el caso de espionaje por el que Ferrari acusó a McLaren, y que supuso una durísima sanción económica y deportiva para los de Ron Dennis, ha convertido la temporada 2007 en una de las menos ejemplares de la Fórmula 1 reciente.
19/11/2007
Últimas noticias:
-Alonso, momento de decidir
-Ecclestone: “Si gana Hamilton me retiro”