Le Mans es uno de esos lugares donde el motociclismo se vuelve nostálgico. Construido en 1965, la pista francesa es una de las más antiguas del calendario de MotoGP. Situado a 200 kilómetros de Paris, este circuito ha vivido grandes momentos del motociclismo. Técnicamente, es un trazado que se caracteriza por una baja velocidad y por esquinas rectas, lo que hace que la aceleración y el frenado sean primordiales.