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Aplicaciones del gas natural
Manejo del termostato

Entre las fuentes de energía, el gas natural se caracteriza por su eficiencia, limpieza y competitividad. El gas natural es también una energía versátil, que se puede emplear tanto en el hogar como en el comercio y la industria. En el hogar, el gas natural calienta con rapidez, no necesita almacenaje previo y es el combustible que menos contamina. El comercio y la industria se benefician de la calidad de la llama del gas natural, una llama regular y sin impurezas. 


En el hogar
Almacén de electrodomésticos

El gas natural puede utilizarse en los hogares para cocinar, lavar y secar, y obtener agua caliente, calefacción y climatización. Y en el jardín, el gas natural permite cocinar en barbacoas y calentar patios y terrazas.
En la cocina, las vitrocerámicas son, en la actualidad, los más modernos equipos de cocción. A su limpieza y comodidad se añade la economía del gas natural.

Los gasodomésticos para cocinar con gas, como por ejemplo, las encimeras y cocinas mueble, están equipadas ahora con los dispositivos más modernos: encendido electrónico y sistemas termopar que cortan el paso del gas si se apaga la llama. Los hornos de gas son programables, autolimpiables y disponen de un encendido automático. El vapor de agua de la combustión del gas permite, en estos hornos, que los alimentos no se resequen. El gas natural también se aplica a las lavadoras y a los lavavajillas, que usan el agua calentada por la caldera o calentador de agua y consiguen sustanciales ahorros de tiempo y dinero. Las secadoras pueden instalarse aisladas o en columna con la lavadora. Su rapidez y eficacia les permite ahorrar más de un 60% del coste en cada carga.


Mujer tomando una ducha

Los calentadores de gas natural producen agua caliente al instante y sin límite. Estos calentadores funcionan sólo cuando se necesita agua caliente, lo que permite un máximo ahorro de energía. Los acumuladores almacenan agua caliente para cuando se necesite en varios puntos a la vez y en grandes cantidades.
El gas natural también permite calentar los hogares alcanzando el máximo confort. Las calderas de calefacción mixtas (calefacción más agua caliente) pueden ser para una sola vivienda (individuales) o para todo un edificio o urbanización (colectivas). Estas calderas son regulables y programables para tener el confort necesario en cualquier momento.

Los radiadores murales autónomos producen un calor instantáneo sólo en la habitación que se desee y no consumen aire interior de la vivienda. Las chimeneas de gas natural tienen una llama real, no producen cenizas ni rescoldos y se encienden automáticamente.

El gas natural ofrece la máxima economía en la climatización de los hogares, con equipos modulares que pueden adaptarse a gran parte de las necesidades existentes.

En el jardín, las barbacoas de gas natural ofrecen la máxima limpieza, puesto que no producen cenizas ni otros residuos sólidos. Los calienta-patios generan una campana de ambiente templado que permite aprovechar terrazas y jardines incluso en épocas frías.


En el comercio y la industria
Planta de gas

En el comercio y en la industria, el gas natural puede utilizarse en cualquier proceso de generación de calor o frío, en la cogeneración de energía térmica y eléctrica, y en la generación de electricidad.

La combustión del gas natural permite regular mejor la temperatura de las cámaras de combustión de una extensa gama de equipos y aplicarla directamente al tratamiento de múltiples productos.

Como combustible, el gas natural se utiliza en los sectores industriales que necesitan energía térmica limpia, eficaz y económica: hornos, fundiciones, tratamientos térmicos, cubas de galvanizado y calefacción de grandes locales (polideportivos y naves industriales o comerciales).

El gas natural también permite climatizar y generar frío para edificios y cámaras industriales o producir hielo para las pistas de patinaje.

Otra aplicación de actualidad y con un gran futuro es la cogeneración. La cogeneración con gas natural produce conjuntamente energía eléctrica (o mecánica) y calor útil para fábricas, centros sanitarios y hoteleros, y grandes complejos urbanísticos. La cogeneración con gas natural reduce en gran medida la emisión de contaminantes.

El gas natural se utiliza cada vez más en la generación de electricidad en centrales térmicas convencionales o de ciclo combinado. Este proceso permite ahorrar energía, y además disminuir los niveles de contaminación.
Por su alto contenido en hidrógeno, el gas natural es la materia prima más utilizada en la producción de amoniaco para fertilizantes, así como en otras aplicaciones petroquímicas.

Más información en gasnatural.com



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