La refrigeración constituye una de las aplicaciones del propano con mayor potencialidad ya que las condiciones climáticas inclinan a la instalación de sistemas de acondicionamiento de aire en muchos hogares.
La obtención de un ambiente sano y confortable exige el control de cinco propiedades o características del aire:
Hasta el presente, los equipos de refrigeración a gas no han tenido una gran difusión, principalmente por su elevado coste; los equipos eléctricos equivalentes son más económicos la diferencia en el precio del combustible justifica la sobreinversión solo en situaciones particulares.
Debe destacarse, finalmente, que algunas unidades de refrigeración admiten el funcionamiento inverso, actuando como bombas de calor para calefacción. Este funcionamiento es particularmente interesante en los equipos a gas, pues puede emplearse como calor útil, el calor de refrigeración del motor de combustión que acciona el equipo.