Chris Atkinson no es muy optimista ante las dos pruebas consecutivas del Mundial que se van a disputar sobre nieve. El australiano, que consiguió su mejor puesto en un rally de asfalto en Montecarlo, espera impaciente la llegada del nuevo Impreza, que se producirá en México, porque cree que hasta entonces competirán en inferioridad respecto a sus rivales, ya que el coche actual ha demostrado que no puede con el C4 y el Focus.